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El ladrón de los jardines olvidados

7 de marzo de 2006

 

Alguien dijo que desde el momento en que uno tiene vida interior, ya está llevando una doble vida. Yo, además de pasear por jardines olvidados para robar historias que otros contaron alguna vez, soy cocinero profesional retirado. Mi vida trancurrió hace muchos años en un viejo barco que había participado en la segunda guerra mundial, y que posteriormente unos artistas holandeses compraron, rebautizándolo como "Azart", aunque popularmente era conocido como El Barco de los Locos. En él una serie de artistas recorrían el mundo siguiendo las antiguas rutas de las Indias, deteniéndose en diversos puertos en los que hacían representaciones teatrales. El barco era el propio escenario. Una pequeña grada en el puerto permitía a los espectadores acceder a ver el espectáculo despues de pagar el precio estipulado por una báscula en la que cada espectador se pesaba, pagando en relación a su peso. Otras veces eran alimentos, bebidas o los más diversos regalos lo que abonaban por poder ver el espectáculo. Pues yo estuve embarcado con ellos más de siete años, trabajando de cocinero, ya que la farándula nunca fue lo mío. Así pude entrar en contacto con la gastronomía de los cinco continentes.

 

Pues antes de que te empiece a contar mis historias robadas tenemos que pensar en alimentarnos de vez en cuando. Por ello te voy a proponer un pequeño juego. Tú me envías una canción y yo te cocino un plato típico de la zona de donde proceda la canción o la cantante. Así mientras degustamos de ese exquisito plato que yo te prepararé con todo el cariño del mundo, escucharemos esas hermosas canciones que tú me irás proponiendo, antes de lanzarnos a bailar toda la noche al ritmo que marquen los fogones.

 

Para empezar te voy a proponer un plato mejicano mientras escuchamos a Lila Downs, cantante indígena de Oaxaca.

1 de marzo de 2006

Esta es una historia secreta y misteriosa. Secreta porque solo es para ti. Misteriosa porque está llena de sensaciones extrañas, de fuerzas de lo más profundo del corazón, de oscuros requisitos. Lo más importante de esta historia es el final, pero no se sabe cuando llegará, es más, no se sabe si quizás llegarás a leerlo algún día. Porque llegar al final es lo más difícil. Se puede demorar demasiado en el tiempo, o quizá tú prefieras no conocerlo nunca. O tal vez no seas capaz de cumplir todo lo que se te pida. Por ejemplo, lo primero que se te exige es que sea una historia secreta, como ya se te dijo, única y exclusivamente está pensada para ti, y tan solo mediante su lectura podrás acceder a ella. Por lo tanto te queda terminantemente prohibido hablar de esta historia, ni de lo que en ella se cuenta ni de su simple existencia. Entendido, prohibido hablar nunca de esta historia. Con nadie, absolutamente con nadie. Nunca podrás mencionar su existencia. Es una historia exclusiva para ti, para que la leas en soledad, para que la disfrutes o la sufras en intimidad. Tuya y solo tuya, y de tus sueños. Si no cumples este requisito esta historia se interrumpirá inmediatamente, y ese será su final. Repentino final, arrepentido final.  La mayoría de las historias que aquí se te cuenten serán robadas, pero eso no es un delito, porque lo único importante es que tú seas feliz. Si algún día me denuncias o me recriminas por el hecho de robar historias, las palabras desaparecerán para siempre, será un final robado.  Esta será una historia muy lenta, pausada, sin prisas, con grandes períodos de ausencia, si algún día me exiges celeridad, o manifiestas tus ansias por recibir nuevas  historias, ya nunca más llegarán a ti, será un final olvidado. Multiples son los posibles finales, pero solo uno le corresponde a esta historia, el que tú decidas. Eso sí, podrás participar siempre que quieras, con tus comentarios, con tus correciones, pero siempre mediante este correo electrónico, cualquier otro intento de contactar conmigo por otro medio "será tu final". Final asesinado. El lector. También deberás participar siempre que se te exija. Si no lo haces, simplemente no habrá final. Final ausente.