Ghost World
GHOST WORLD
Adolescencia a raudales con la 'Generación X'
El cómic de culto de Daniel Clowes es ahora una vitriólica película que muestra el lado más amargo de la adolescencia y la patética fauna de los suburbios de Estados Unidos
OSKAR L. BELATEGUI
Thora Birch y Scarlet Johansson, protagonistas del filme.
Las historias sobre la angustia adolescente pueden adoptar diversas formas. Cuando Jeffrey Eugenides escribió Las vírgenes suicidas, los críticos literarios inmediatamente calificaron la novela como El guardián entre el centeno de los años noventa. Stephen King también se cuenta entre los jóvenes que tomaron el clásico de J. D. Salinger como obra de cabecera. Su particular contribución al género, Carrie, insistía en el retrato de una adolescente confusa ante el mundo que la rodeaba.
El guionista y dibujante de cómics underground Daniel Clowes tenía en mente abordar ese difícil período que precede al tránsito hacia la madurez. Un día, mientras paseaba por las calles de un conflictivo barrio de Chicago, se fijó en un graffiti que decía Ghost World (Mundo fantasma). «Tenía algo hermoso. No sabía si era de una canción o si era inventado. Me parecía evocador y poético. Sugería el país donde vivimos, que va desapareciendo bajo nuestros pies, y las amistades que perdemos con el paso del tiempo».
La sombra del tedio
Ghost World también evocó en el dibujante más reputado de su generación la vida en los suburbios. Bienvenido a la casa de las muñecas, Rushmore o American Beauty han documentado en la gran pantalla el tedio y la abulia que se apodera de los habitantes de las zonas residenciales. La serie de la MTV Daria ha conectado con jóvenes que avanzan hacia el misterio insondable de la edad adulta en un mundo que les asquea.
No es de extrañar, pues, que Ghost World se convirtiera en un cómic de culto, que el próximo viernes llegará a las salas españolas transformado en la película más ácida y desoladora del cine americano desde Happiness.
Una de sus dos protagonistas femeninas, Thora Birch, no ha debido de hacer demasiados esfuerzos para componer su papel. Ella era la hija de Kevin Spacey en American Beauty, y su personaje en Ghost World parece una prolongación de aquél. Eso sí, Enid resulta bastante más rarita, introvertida y amargada. Su única amiga, Rebecca (Scarlett Johansson, descubierta en El hombre que susurraba a los caballos), es más agraciada físicamente que ella, pero ambas comparten una visión del mundo similar: básicamente, odian a todo el mundo y se sienten unas apestadas. Son dos freaks más a sumarse a una caterva de arrastrados y perdedores, que nada tiene que ver con el universo rosa que nos venden en el cine y la televisión yanqui.
Razones no les faltan. Acaban de graduarse en el instituto y su único horizonte laboral lo componen los centros comerciales y los restaurantes de comida basura. Rebecca consigue trabajo en una cafetería local y empieza a ahorrar para comprarse un apartamento.
Supervivencia emocional
Mientras, Enyd permite que entre en su vida el malhumorado Seymour (genial Steve Buscemi), un pobre chalado que colecciona discos antiguos de blues y jazz como supervivencia emocional. Tras gastarle una broma pesada, la chica se sorprenderá al descubrir que ha acabado por necesitarle.
Una escena de la película, con la amistad entre adolescentes por delante.
Producida por el actor John Malkovich, Ghost World se ha convertido en la última sensación del cine independiente norteamericano. Su paso por los festivales de Sundance y Sitges se ha saldado con parabienes y, en las nominaciones a los Globos de Oro, Thora Birch aspira al de mejor actriz. Clowes no se desentendió de la adaptación, sino que escribió el guión a medias con el director Terry Zwigoff, un sujeto que podría perfectamente aparecer en sus películas.
En 1978, Zwigoff encontró una rarísima grabación de un músico de Chicago de 78 años a quien nadie conocía. El realizador se pasó dos años investigando su obra y su paradero hasta firmar el documental Louie Bluie, que vio la luz en 1985. Su siguiente película, Crumb, fue producida por David Lynch y ganó el Gran Premio del Jurado en el certamen de Sundance.
De nuevo, el realizador escarbaba en las miserias de un sujeto tan genial y poco recomendable como el dibujante Robert Crumb, padre del cómic underground y maestro de Daniel Clowes, cuyas viñetas también resultan lúcidos tratados de sociología.
Final alternativo
Zwigoff ha sabido captar a la perfección el espíritu contenido en el cómic original. El mundo fantasma es lento, amargo, lleno de imágenes extrañas y con un diseño de producción que descubre una América cotidiana salida de nuestra peor pesadilla.
Lo más llamativo del filme no es su afilado cinismo ni su muestrario de patéticos seres, sino el modo en que el team Clowes-Zwigoff dibuja adolescentes reales, que viven sus grises peripecias diarias en ese limbo ubicado entre la adolescencia y la edad adulta.
Y es que los diálogos inteligentes y el negrísimo humor que destila la historia le otorgan un tono que la sitúa a años luz de las producciones sobre teenagers al uso. Buena prueba de ello es el final alternativo que se incluye tras los títulos de crédito, revelador de la concepción que Terry Zwigoff tiene de la sociedad donde vive, «un gran parque temático para consumidores».
Vitriólica y mórbida a la vez, Ghost World muestra el costado más obvio y melancólico de lo que alguna vez se llamó Generación X.
---------------------------------------------------------------------------------------
críticaFila Siete
Excéntricos en un
mundo decadente
críticas
GHOST WORLD
País: EE. UU. Dirección: Terry Zwigoff Guión: Daniel Clowes, Terry Zwigoff Música: David Kitay Vestuario: Mary Zophres Intérpretes: Thora Birch, Scarlett Johansson, Steve Buscemi
Una pintada en una calle inspiró a David Clowes para crear Ghost world, uno de los cómics underground de más éxito de Estados Unidos en los últimos años.
Tres años después, el director independiente Terry Zwigoff adapta el cómic para la gran pantalla. El resultado es una comedia ácida que ha tenido gran aceptación en los festivales internacionales de Deauville y Karlovy, permitiendo a Birch y Buscemi optar a los Globos de Oro.
Como bastantes superproducciones norteamericanas, esta cinta parte de una situación tan manida como es la graduación en el instituto de dos jovencitas. Lo que el espectador no sospecha es que éstas no son las típicas adolescentes americanas.
Ghost world pretende exponer la decadencia de un sistema de vida monocorde en el que el individuo está condicionado por el american way of life..., un país invadido por el capitalismo y la comida rápida. La entrada en este mundo de Enid (Thora Birch) y Rebecca (Scarlett Johansson) desencadena un cambio radical en sus inquietudes y en su amistad.
Lo más atractivo del guión, escrito por el director y el creador del cómic, es la construcción de la protagonista. Una espléndida Thora Birch interpreta un personaje esencialmente cruel, sin ninguna meta fija y cuya principal diversión es despreciar y jugar con los demás sin importarle las consecuencias. El protagonismo de Enid dota al film de un humor ácido muy variable, que puede provocar en el espectador tanto la carcajada (las clases de arte) como la repulsión (chica paralítica) o la lástima (el anciano de la parada de autobús).
La otra gran interpretación corre a cargo de Steve Buscemi, un hombre tímido e inadaptado (el único personaje que se muestra verdaderamente humano), cuyo único placer es coleccionar discos de 78 rpm originales de jazz y blues de los años 20 (al igual que Zwigoff).
La excentricidad de Seymour sirve para dotar a Ghost world de una banda sonora muy interesante, en la que destacan sobre todo los temas de Lionel Belasco o Devil got my woman de Skip James.
Los extremos comportamientos de los habitantes de Ghost world son probablemente herencia del cómic, aunque obtienen resultados muy diversos que van de los personajes más tópicos y estereotipados (el padre de Enid) a los de evolución más interesante (Rebecca).
Otra deuda a su versión animada es el look y el gusto por los 70, o el cuaderno de dibujos en el que Birch vuelca sus inquietudes y su visión del mundo.
Aunque Ghost world no merezca un sitio entre las obras maestras del cine indie, resulta muy atractiva, tanto por su mirada cínica y cruel como por la plasmación en el celuloide de lo que significa en realidad el estilo de vida americano..., algo que Hollywood siempre procura maquillar.
Laura Montero
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El cómic ya no se lee, ahora la moda es verlo en cine
Desde los años 70, hemos podido contemplar como el mundo del cómic se iba abriendo camino hacia la gran pantalla. Hasta el punto de estar viviendo un auténtico "boom".
Por alguna extraña razón, el espectador medio prefiere adentrarse en una sala oscura, con sonido Dolby Digital, efectos especiales y una pantalla de 5x5 para ver a sus superhéroes favoritos, a contemplarlos en pequeñas viñetas. Cada cual que haga lo que le parezca, yo personalmente disfruto en todos los terrenos.
Lo que está claro es que el cine de acción vende, y cuanto más extraño, verde, mutado o poderoso sea el protagonista, mayor será el taquillazo.
Los personajes de Marvel Comics se llevan el premio gordo: Superman, Batman, Spider-Man, Spawn y Hulk forman la plantilla más popular del mundo del cómic. Todos ellos han sido llevados a la gran pantalla al menos en una ocasión, y siempre con lucrativos resultados. Y es que a las grandes productoras no se les escapa ni una oportunidad, y en cuanto vieron negocio invirtieron en buenos directores, actores populares y efectos especiales a mogollón. Entre los últimos estrenos podemos destacar Spider-Man, (1ª y 2ª entrega) llevado al cine por Sam Raimi (Rápida y mortal o Posesión Infernal); Hulk, donde Ang Lee (Tigre y Dragón) hizo un trabajo fantástico; o Men in Black, con reparto de lujo: Will Smith y Tommy Lee Jones. Aunque la lista no termina aquí: The Shadow, Blade, X-Men, Daredevil, etc...y los que quedan por venir.
Como no sólo de héroes vive la industria, las adaptaciones de cómic independientes están también a la orden del día: En primer lugar "La Liga de los Hombres Extraordinarios", basada en el cómic de Alan Moore, y adaptada al cine por Stephen Norrington, y con un dinosaurio del cine como Sir Sean Connery entre sus filas. En segundo lugar una de mis favoritas: Ghost World, donde desde mi punto de vista la obra de Daniel Clowes ha quedado brillantemente reflejada bajo la mano de Terry Zwigoff y la interpretación de Steve Buscemi y Scarlett Johanson. Próximamente podremos contemplar también al legendario Hellboy, de Mike Mignola, la cual ha sido adaptada por Guillermo del Toro y se estrenará dentro de poco en nuestros cines.
Pero no os penséis que esto es sólo cosa de la industria americana, que los europeos también nos hemos apuntado al tren...¿o pensabais que al tener Mortadelo y Filemón menos glamour que Lobezno o Cat-woman se iban que dar fuera?...pues no. Los personajes de Francisco Ibáñez, máximo representante del cómic nacional, fueron incansablemente elogiados por la crítica, en la adaptación cinematográfica que Javier Fesser hizo de los mismos: "La Gran Aventura de Mortadelo Y Filemón".
Y como traca final otra leyenda del cómic europeo: Astérix. Ya son dos las entregas que se han rodado sobre esta peculiar aldea gala, en la última, Astérix y Obélix contra Cesar, Claude Zidi plasma con acertada precisión los personajes creados por los franceses Albert Uderzo y René Goscinny.
Adolescencia a raudales con la 'Generación X'
El cómic de culto de Daniel Clowes es ahora una vitriólica película que muestra el lado más amargo de la adolescencia y la patética fauna de los suburbios de Estados Unidos
OSKAR L. BELATEGUI
Thora Birch y Scarlet Johansson, protagonistas del filme.
Las historias sobre la angustia adolescente pueden adoptar diversas formas. Cuando Jeffrey Eugenides escribió Las vírgenes suicidas, los críticos literarios inmediatamente calificaron la novela como El guardián entre el centeno de los años noventa. Stephen King también se cuenta entre los jóvenes que tomaron el clásico de J. D. Salinger como obra de cabecera. Su particular contribución al género, Carrie, insistía en el retrato de una adolescente confusa ante el mundo que la rodeaba.
El guionista y dibujante de cómics underground Daniel Clowes tenía en mente abordar ese difícil período que precede al tránsito hacia la madurez. Un día, mientras paseaba por las calles de un conflictivo barrio de Chicago, se fijó en un graffiti que decía Ghost World (Mundo fantasma). «Tenía algo hermoso. No sabía si era de una canción o si era inventado. Me parecía evocador y poético. Sugería el país donde vivimos, que va desapareciendo bajo nuestros pies, y las amistades que perdemos con el paso del tiempo».
La sombra del tedio
Ghost World también evocó en el dibujante más reputado de su generación la vida en los suburbios. Bienvenido a la casa de las muñecas, Rushmore o American Beauty han documentado en la gran pantalla el tedio y la abulia que se apodera de los habitantes de las zonas residenciales. La serie de la MTV Daria ha conectado con jóvenes que avanzan hacia el misterio insondable de la edad adulta en un mundo que les asquea.
No es de extrañar, pues, que Ghost World se convirtiera en un cómic de culto, que el próximo viernes llegará a las salas españolas transformado en la película más ácida y desoladora del cine americano desde Happiness.
Una de sus dos protagonistas femeninas, Thora Birch, no ha debido de hacer demasiados esfuerzos para componer su papel. Ella era la hija de Kevin Spacey en American Beauty, y su personaje en Ghost World parece una prolongación de aquél. Eso sí, Enid resulta bastante más rarita, introvertida y amargada. Su única amiga, Rebecca (Scarlett Johansson, descubierta en El hombre que susurraba a los caballos), es más agraciada físicamente que ella, pero ambas comparten una visión del mundo similar: básicamente, odian a todo el mundo y se sienten unas apestadas. Son dos freaks más a sumarse a una caterva de arrastrados y perdedores, que nada tiene que ver con el universo rosa que nos venden en el cine y la televisión yanqui.
Razones no les faltan. Acaban de graduarse en el instituto y su único horizonte laboral lo componen los centros comerciales y los restaurantes de comida basura. Rebecca consigue trabajo en una cafetería local y empieza a ahorrar para comprarse un apartamento.
Supervivencia emocional
Mientras, Enyd permite que entre en su vida el malhumorado Seymour (genial Steve Buscemi), un pobre chalado que colecciona discos antiguos de blues y jazz como supervivencia emocional. Tras gastarle una broma pesada, la chica se sorprenderá al descubrir que ha acabado por necesitarle.
Una escena de la película, con la amistad entre adolescentes por delante.
Producida por el actor John Malkovich, Ghost World se ha convertido en la última sensación del cine independiente norteamericano. Su paso por los festivales de Sundance y Sitges se ha saldado con parabienes y, en las nominaciones a los Globos de Oro, Thora Birch aspira al de mejor actriz. Clowes no se desentendió de la adaptación, sino que escribió el guión a medias con el director Terry Zwigoff, un sujeto que podría perfectamente aparecer en sus películas.
En 1978, Zwigoff encontró una rarísima grabación de un músico de Chicago de 78 años a quien nadie conocía. El realizador se pasó dos años investigando su obra y su paradero hasta firmar el documental Louie Bluie, que vio la luz en 1985. Su siguiente película, Crumb, fue producida por David Lynch y ganó el Gran Premio del Jurado en el certamen de Sundance.
De nuevo, el realizador escarbaba en las miserias de un sujeto tan genial y poco recomendable como el dibujante Robert Crumb, padre del cómic underground y maestro de Daniel Clowes, cuyas viñetas también resultan lúcidos tratados de sociología.
Final alternativo
Zwigoff ha sabido captar a la perfección el espíritu contenido en el cómic original. El mundo fantasma es lento, amargo, lleno de imágenes extrañas y con un diseño de producción que descubre una América cotidiana salida de nuestra peor pesadilla.
Lo más llamativo del filme no es su afilado cinismo ni su muestrario de patéticos seres, sino el modo en que el team Clowes-Zwigoff dibuja adolescentes reales, que viven sus grises peripecias diarias en ese limbo ubicado entre la adolescencia y la edad adulta.
Y es que los diálogos inteligentes y el negrísimo humor que destila la historia le otorgan un tono que la sitúa a años luz de las producciones sobre teenagers al uso. Buena prueba de ello es el final alternativo que se incluye tras los títulos de crédito, revelador de la concepción que Terry Zwigoff tiene de la sociedad donde vive, «un gran parque temático para consumidores».
Vitriólica y mórbida a la vez, Ghost World muestra el costado más obvio y melancólico de lo que alguna vez se llamó Generación X.
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críticaFila Siete
Excéntricos en un
mundo decadente
críticas
GHOST WORLD
País: EE. UU. Dirección: Terry Zwigoff Guión: Daniel Clowes, Terry Zwigoff Música: David Kitay Vestuario: Mary Zophres Intérpretes: Thora Birch, Scarlett Johansson, Steve Buscemi
Una pintada en una calle inspiró a David Clowes para crear Ghost world, uno de los cómics underground de más éxito de Estados Unidos en los últimos años.
Tres años después, el director independiente Terry Zwigoff adapta el cómic para la gran pantalla. El resultado es una comedia ácida que ha tenido gran aceptación en los festivales internacionales de Deauville y Karlovy, permitiendo a Birch y Buscemi optar a los Globos de Oro.
Como bastantes superproducciones norteamericanas, esta cinta parte de una situación tan manida como es la graduación en el instituto de dos jovencitas. Lo que el espectador no sospecha es que éstas no son las típicas adolescentes americanas.
Ghost world pretende exponer la decadencia de un sistema de vida monocorde en el que el individuo está condicionado por el american way of life..., un país invadido por el capitalismo y la comida rápida. La entrada en este mundo de Enid (Thora Birch) y Rebecca (Scarlett Johansson) desencadena un cambio radical en sus inquietudes y en su amistad.
Lo más atractivo del guión, escrito por el director y el creador del cómic, es la construcción de la protagonista. Una espléndida Thora Birch interpreta un personaje esencialmente cruel, sin ninguna meta fija y cuya principal diversión es despreciar y jugar con los demás sin importarle las consecuencias. El protagonismo de Enid dota al film de un humor ácido muy variable, que puede provocar en el espectador tanto la carcajada (las clases de arte) como la repulsión (chica paralítica) o la lástima (el anciano de la parada de autobús).
La otra gran interpretación corre a cargo de Steve Buscemi, un hombre tímido e inadaptado (el único personaje que se muestra verdaderamente humano), cuyo único placer es coleccionar discos de 78 rpm originales de jazz y blues de los años 20 (al igual que Zwigoff).
La excentricidad de Seymour sirve para dotar a Ghost world de una banda sonora muy interesante, en la que destacan sobre todo los temas de Lionel Belasco o Devil got my woman de Skip James.
Los extremos comportamientos de los habitantes de Ghost world son probablemente herencia del cómic, aunque obtienen resultados muy diversos que van de los personajes más tópicos y estereotipados (el padre de Enid) a los de evolución más interesante (Rebecca).
Otra deuda a su versión animada es el look y el gusto por los 70, o el cuaderno de dibujos en el que Birch vuelca sus inquietudes y su visión del mundo.
Aunque Ghost world no merezca un sitio entre las obras maestras del cine indie, resulta muy atractiva, tanto por su mirada cínica y cruel como por la plasmación en el celuloide de lo que significa en realidad el estilo de vida americano..., algo que Hollywood siempre procura maquillar.
Laura Montero
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El cómic ya no se lee, ahora la moda es verlo en cine
Desde los años 70, hemos podido contemplar como el mundo del cómic se iba abriendo camino hacia la gran pantalla. Hasta el punto de estar viviendo un auténtico "boom".
Por alguna extraña razón, el espectador medio prefiere adentrarse en una sala oscura, con sonido Dolby Digital, efectos especiales y una pantalla de 5x5 para ver a sus superhéroes favoritos, a contemplarlos en pequeñas viñetas. Cada cual que haga lo que le parezca, yo personalmente disfruto en todos los terrenos.
Lo que está claro es que el cine de acción vende, y cuanto más extraño, verde, mutado o poderoso sea el protagonista, mayor será el taquillazo.
Los personajes de Marvel Comics se llevan el premio gordo: Superman, Batman, Spider-Man, Spawn y Hulk forman la plantilla más popular del mundo del cómic. Todos ellos han sido llevados a la gran pantalla al menos en una ocasión, y siempre con lucrativos resultados. Y es que a las grandes productoras no se les escapa ni una oportunidad, y en cuanto vieron negocio invirtieron en buenos directores, actores populares y efectos especiales a mogollón. Entre los últimos estrenos podemos destacar Spider-Man, (1ª y 2ª entrega) llevado al cine por Sam Raimi (Rápida y mortal o Posesión Infernal); Hulk, donde Ang Lee (Tigre y Dragón) hizo un trabajo fantástico; o Men in Black, con reparto de lujo: Will Smith y Tommy Lee Jones. Aunque la lista no termina aquí: The Shadow, Blade, X-Men, Daredevil, etc...y los que quedan por venir.
Como no sólo de héroes vive la industria, las adaptaciones de cómic independientes están también a la orden del día: En primer lugar "La Liga de los Hombres Extraordinarios", basada en el cómic de Alan Moore, y adaptada al cine por Stephen Norrington, y con un dinosaurio del cine como Sir Sean Connery entre sus filas. En segundo lugar una de mis favoritas: Ghost World, donde desde mi punto de vista la obra de Daniel Clowes ha quedado brillantemente reflejada bajo la mano de Terry Zwigoff y la interpretación de Steve Buscemi y Scarlett Johanson. Próximamente podremos contemplar también al legendario Hellboy, de Mike Mignola, la cual ha sido adaptada por Guillermo del Toro y se estrenará dentro de poco en nuestros cines.
Pero no os penséis que esto es sólo cosa de la industria americana, que los europeos también nos hemos apuntado al tren...¿o pensabais que al tener Mortadelo y Filemón menos glamour que Lobezno o Cat-woman se iban que dar fuera?...pues no. Los personajes de Francisco Ibáñez, máximo representante del cómic nacional, fueron incansablemente elogiados por la crítica, en la adaptación cinematográfica que Javier Fesser hizo de los mismos: "La Gran Aventura de Mortadelo Y Filemón".
Y como traca final otra leyenda del cómic europeo: Astérix. Ya son dos las entregas que se han rodado sobre esta peculiar aldea gala, en la última, Astérix y Obélix contra Cesar, Claude Zidi plasma con acertada precisión los personajes creados por los franceses Albert Uderzo y René Goscinny.
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