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Películas

La caja de Pandora

Director: Yeşim Ustaoğlu.
Reparto: Tsilla Chelton, Derya Alabora, Onur Ünsal, Övul Avkiran, Osman Sonant.
Guión: Yeşim Ustaoğlu y Selma Kaygusuz.
Producción: Ustaoğlufilm Istanbul.
Año: 2008.

Entrañable película sobre la vejez, la soledad, la incomprensión, la familia, enfrentando el mundo rural y el urbano, concretado en la ciudad de Estambul, que se limita a ser el fondo de una historia de intento de rescate filial, en la que un nieto descarriado consigue enderezar el rumbo de su abuela hacia la muerte.

Más información en:

http://www.guzmanurrero.es/index.php/Cine/CINE-Y-LETRAS-La-caja-de-Pandora-pelicula.html

http://www.cinematical.es/2009/06/12/pelicula-de-la-semana-la-caja-de-pandora/

Una de vampiros

Caratula de Déjame entrar
Multimedia relacionada

Déjame entrar

Año de producción: 2008

País: Suecia

Dirección: Tomas Alfredson

Argumento: John Ajvide Lindqvist (Novela "Låt den rätte komma in")
Duración: 114 min.
Género: Terror

Vampiros en Suecia

Oskar, un niño de doce años de familia desestructurada, sufre acoso escolar por parte de un grupo de compañeros 'chulitos'. En un parque conoce casualmente a Eli, una niña de su edad que acaba de mudarse a una casa cercana. Entre ambos surge una gran atracción, aunque Oskar ignora que Eli es en realidad una vampira relacionada con una serie de asesinatos que acontecen en la zona.

El director sueco Tomas Alfredson, hasta ahora centrado sobre todo en la televisión, adapta una novela juvenil de su compatriota John Ajvide Lindqvist, también responsable del  guión. El film se ha convertido en uno de los grandes éxitos del cine nórdico reciente, y ha desatado pasiones entre los apasionados del cine fantástico, hasta el punto de que se ha colado en el Top 250 de imdb, que recopila supuestamente las mejores películas de todos los tiempos. También es toda una hazaña que un film a priori destinado al los incondicionales del género, haya obtenido el premio a la mejor narrativa en el Festival de Tribeca, donde concursan películas de todo tipo.

Frente a los montajes complejos y las exhibiciones lujosas de efectos especiales que predominan en el cine actual, Alfredson apuesta por la sencillez, y consigue secuencias impactantes y aterradoras, aunque sugieren acciones tan truculentas que no son recomendables para todos los paladares. Logra el director una atmósfera desasosegante que enriquece un film que parece inspirado a partes iguales en las películas de vampiros británicas de la Hammer, y en el cine de Ingmar Bergman.

El reparto es bastante sólido, aunque quienes más se lucen son los jovencísimos protagonistas, ambos debutantes. Componen a la perfección a unos personajes que se comportan con reacciones muy reconocibles en niños de su edad, de acuerdo con el tono realista del film. La brutalidad de algunas secuencias -la piscina, la mujer ardiendo, etc.- contrastan con la ternura de los encuentros entre los protagonistas. Estamos ante un film de iniciación al amor, el descubrimiento de la atracción física en la adolescencia, que trata también con cierta sutileza la necesidad de la familia, y la comunicación. Tiene un punto trágico que se echaba de menos en Crepúsculo, un auténtico fenómeno de masas, que tiene puntos en común con esta cinta, ya que narraba otra historia de amor vampírico-juvenil.
Foto 1 de Déjame entrar
Puedes leer el primer capítulo de la novela en:

Fast Food Nation

Película “provegetariana” que trata sobre las insalubres condiciones de una empresa cárnica americana, punto de partida de uno de los platos tradicionales yankis, la hamburguesa. Además, la película, incide sobre el problema de la inmigración mexicana. Con una estructura claramente bipolar presenta el doble fracaso de denuncia de esas condiciones (objetivo que se logra únicamente mediante el arte cinematográfico), en un primer momento por parte de uno de los ejecutivos de una famosa hamburguesería, que tras seguir el rastro de estiércol presente en su producto estrella, decide claudicar ante la denuncia y dejarse llevar por el propicio sistema ejecutivo para alcanzar cimas de poder; por otra parte está el utópico e inocente intento de denuncia de un grupo de jóvenes ecologistas que se verá abocado al mayor de los ridículos, al sufrir la mofa de las propias vacas. ¿Quién no ve en esas ecologistas melenas futuros altos cargos de cualquier multinacional?, cuesta no verlas.  La película termina con dos escenas definitivas del fracaso de la lucha contra los abusos de las multinacionales: unos niños inmigrantes mexicanos son recibidos con “la grandota”, el último éxito comercial del mundo de las cadenas de comida rápida; mientras que la película termina con la cadena alimenticia trabajando a toda máquina, arrastrando infinitas hamburguesas al mercado alimenticio, con una evidente pregunta: ¿quién puede lograr detener esa imparable cadena, y dejar de probar “una grandota”? Magnífica película que consigue que, al menos durante una temporada, se te vayan las ganas de comer carne, especialmente gracias a las impactante imágenes que transcurren en el matadero.

   El hombre del diván

Killer of sheep

Puede que el título Killer of Sheep no le diga nada a mucha gente, en especial, a los fanáticos de las grandes producciones veraniegas de Hollywood, o como los recalcitrantes del cine clásico. O puede que suceda todo lo contrario: que haya quienes salten de entusiasmo a la sola mención del filme de Charles Burnett.

Vi el filme de Burnett, como muchas otras películas extrañas, a principios de los noventa, durante mis estudios de cine. Spike Lee se encontraba en el apogeo de su carrera y el movimiento del cine independiente afroamericano había hecho erupción. Disturbios generalizados hicieron arder la ciudad de Los Ángeles y Burnett estrenaba su tercer largometraje, To Sleep with Anger.

Fue por esta película que supe de la existencia de Killer of Sheep. Pero cuando vi la ópera prima de Burnett, en ese entonces, no supe que había tenido el privilegio de ver lo que los estadounidenses llaman “una joya poco vista”. Sólo ahora vengo a enterarme de que Killer of Sheep nunca fue estrenada comercialmente, por problemas con los derechos de autor de las canciones de su banda musical. El filme ha vivido casi como un mito del cine estadounidense.

Con una trama mínima, en blanco y negro y con marcadas influencias del neorrealismo italiano, Killer of Sheep describe en clave existencialista, con ternura y humor, la rutina de Stan, el matarife de una carnicería en el gueto de Watts, en Los Ángeles, a mediados de los años 70. Aquejado por la falta de dinero y por angustias que le quitan el sueño, Stan consigue consuelo en pequeños detalles de su vida cotidiana: la visión de su hija, bailar lentamente con su mujer, una taza de café...

Charles Burnett filmó su obra maestra al terminar sus estudios de cine en la Universidad de Los Ángeles. Lo hizo en sus fines de semana, con un presupuesto inferior a los 10 mil dólares, en 16mm, y con un equipo técnico minúsculo. Killer of Sheep es el resultado del trabajo de un hombre orquesta: Burnett escribió, dirigió, fotografió, hizo la cámara y editó su filme.

Completado en 1977, la cinta labró su reputación en el circuito de festivales y cimentó su fama al ganar un premio en el Festival de Berlín, en 1981.

Finalmente, tres décadas después, una pequeña distribuidora ha rescatado este filme para el gran público, con la ayuda del realizador Steven Soderbergh, quien aportó la mitad de los 150 mil dólares que se necesitaban para la licencia de los derechos de autor de la banda musical. Después de su exhibición en salas comerciales, Killer of Shepp será distribuido en DVD.

 

http://www.blogdecine.com/estrenos/killer-of-sheep-sera-estrenada-comercialmente-en-eeuu-30-anos-despues

Procedimiento estándar/Abu Grhaib

Procedimiento estandar

Generos: Documental

Título Original: Standard operatine procedure

Dirección: Errol Morris

Reparto: Christopher Bradley, Sarah Denning, Joshua Feinman, Jeff L. Green, Merry Grissom

Editora: LK-TEL

Duración: 116 min

País de origen: EE.UU.

Año de filmación: 2008

Fecha de estreno: 14/10/2008

Características: Discos: 1 Pantalla: Widescreen Anamórfico Idiomas: Ingles 5.1 (Dolby Digital) Region: 4 Subtitulos: Español Selección de escenas: No Menu interactivo: No Trailer: No Otros extras: Avances de otras películas.

Clasificación: AM 13

 

 

 


¿Es posible que una fotografía a cambie el mundo? La crueldad que muestran las fotografías tomadas por soldados en la prisión de Abu Ghraib han cambiado la guerra en Irak y le ha cambiado a Norteamérica la imagen de sí misma. Sin embargo, un misterio sigue siendo central. ¿Estas fotografías de Abu Ghraib constituyen pruebas de abuso sistemático por el ejército americano, o se les documenta el comportamiento aberrante de unos pocos? Hemos establecido examinar el contexto de estas fotografías. ¿Por qué se tomaron? Qué estaba ocurriendo fuera del marco? Hablamos directamente con los soldados que tomaron las fotografías. Que son estas personas? ¿Qué piensan? Más de dos años han pasado de nuestras investigaciones, y hemos acumulado un millón y medio de palabras transcriptas en la entrevista, miles de páginas de informes, y cientos de fotografías, pero la historia de Abu Ghraib está aún envuelta en la ambigüedad moral

 

"Standard Operating Procedure" / "Procedimiento de Operaciones Estándar"

La revista “The New Yorker” ha publicado en su edición del mes de marzo un reportaje sobre Sabrina Harman, una de las soldados de la Compañía 372, destinada, desde el año 2003, en la mayor prisión militar de Iraq, la conocida como “Forward Operating Base Abu Ghraib”. Sabrina Harman es la autora de unas fotografías que han dado la vuelta por todo el mundo. Ella misma aparece en las imágenes, sonriente y con el pulgar en alto, junto a hombres recién asesinados. El reportaje es obra del editor de “Paris Review”, Philip Gourevitch, y del director de películas documentales, Errol Morris. “The New Yorker” les ha dedicado nada menos que trece páginas. Y esta misma tarde el director ofrecerá un coloquio en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York, donde discutirá sus puntos de vista con Tony Swofford, autor y protagonista del libro sobre el adiestramiento de los marines norteamericanos, "Jarhead", que Sam Mendes trasladó a la gran pantalla.

El motivo de todo este revuelo es que Errol Morris, que ganó un Oscar en el año 2003 con su película “The Fog of War”, ha realizado otro documental, titulado “Standard Operating Procedure”, y que ya en sus primeros meses de vida ha recibido el Premio del Jurado en el Festival de Berlín. En esta película, Morris reflexiona sobre las fotografías de Sabrina Harman y sobre la verdad que revelan, además de transcribir las entrevistas que hizo a los soldados y a los miembros de la División de Investigación Criminal de la Armada. Con esto, Morris pretende parar la ola opinativa del mundo subido en un pedestal, y bajar al terreno para preguntar y conocer los porqués de los que hicieron las fotos y de los que aparecen en ellas. El material también se editará en forma de libro, publicado por Penguin Press con el mismo título del documental.

 

http://documentales.blogspot.com/2008/04/standard-operating-procedure.html

 

Standard Operating Procedure, del director Errol Morris, es un documental sobre las torturas de Abu Ghraib. Obtuvo el Premio Especial del Jurado de Cannes en 2008. Morris entrevista a casi todos los soldados estadounidenses que participaron en aquella infamia. A partir de sus declaraciones y las conocidísimas fotos de Abu Ghraib, Morris logra reconstruir la vida cotidiana de la prisión. Lo que he podido aprender, tras cerca de dos horas de documental, es lo siguiente:

  1. El juicio por el que se condenó a los que aparecían en las fotos “ablandando” a los prisioneros fue ideado para enmascarar a los verdaderos culpables, los altos cargos y los torturadores expertos de Agencias como Central Intelligence Agency, Iraq Survey Group, Federal Bureau of Investigation, Task Force 121 o Foreign Government Services. Fueron condenados los once soldados que aparecen en las fotos a pesar de que, según algunos confiesan, sólo pasaban por allí e incluso intentaron ayudar a los prisioneros. Los verdaderos culpables fueron absueltos pues quedaron fuera del marco de la foto.
    Por lo tanto, la verdad de las imágenes de Abu Ghraib no está en lo que muestran sino en lo que callan o deliberadamente ocultan. Aunque a las grandes cadenas de televisión les parezca lo contrario, la verdad de las imágenes queda siempre fuera de pantalla.
  2. La voz de aquellos que fueron torturados brilla por su ausencia. Es siempre el vencedor el que fabrica la historia.
  3. Cualquier individuo es capaz de cometer las mayores atrocidades si se dan las circunstancias apropiadas. En zona de guerra, no hay ley ni moral que valgan.
  4. En el juicio, algunas de las fotos fueron consideradas Actos Criminales mientras que otras fueron catalogadas como Standard Operating Procedures o Procedimientos Estándar de Actuación. Por ejemplo, esposar a alguien durante horas en una postura angustiosa o humillante con unos calzoncillos en la cabeza no es un Acto Criminal, es sólo un Procedimiento Estándar de Actuación. Más abajo tienes algunos ejemplos.
  5. Es un documental muy recomendable, especialmente para aquellos jóvenes que deseen ingresar en las fuerzas armadas.

http://auladefilosofia.net/2008/12/21/morris-standard-operating-procedure/

 

- 03/01/2009 15:37

Lynndie England, la soldado estadounidense cuyas imágenes torturando a presos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib en 2004 dieron la vuelta al mundo, justifica lo ocurrido en una entrevista al diario británico The Guardian , en la que asegura que fue consecuencia de estar en medio de una guerra. Esta no es la primera entrevista que concede England, de hecho, la soldado confesó ya hace unos meses, no sentirse arrepentida , ya que cumplía órdenes.

"En las guerras pasa lo que pasa. Lo que ocurrió fue que se fotografió y salió a la luz. Mucha gente dice que si nos hubiéramos callado o los hubiéramos matado, no hubiera habido ningún problema", dice la soldado, que cumplió la mitad de los tres años de cárcel a los que fue condenada por las torturas en Abu Ghraib.

"Si nos hubiéramos callado o los hubiéramos matado, no hubiera habido ningún problema"

England tiene hoy 26 años y vive en Fort Ashby (Virginia Occidental), la localidad en la que se crió y en la que reside en una caravana junto a sus padres y a su hijo de 4 años, fruto de su relación con el oficial Charles Garner, el único de los siete militares procesados por las torturas que sigue en la cárcel.

"Eran los enemigos"

Sin trabajo, mucho más gruesa que cuando estuvo en Irak y en tratamiento por depresión, relaciona las torturas con el ambiente general de la guerra: "no sé cómo describirlo. Eran los enemigos. No quiero decir que merecieran el trato que les dimos, pero....".

También se justifica a si misma, diciendo que entonces era "muy inocente y confiada" y se muestra muy orgullosa de no haber delatado a ningún compañero: "en la guerra, no te chivas de tus compañeros. Nos condenaron a 7, pero créame, hubo muchos más en las fotos".

England relata que al inicio de su misión en Irak, como miembro de la 372 compañía de la Policía Militar, se llevaba bien con los iraquíes: "nos relacionábamos con la gente del lugar, aprendíamos sus costumbres y ellos se interesaban en las nuestras".

Abu Ghraib

Pero todo cambió en el otoño de 2003, cuando su compañía fue asignada a Abu Ghraib, una cárcel con capacidad para 700 reclusos, pero que albergaba 7.000.

Ella trabajaba en tareas administrativas, pero bajó a los calabozos por iniciativa de Graner y ambos se sorprendieron al ver que el abuso, supervisado por sargentos, era algo normal.

Asegura que Graner consideró inicialmente que "aquello estaba mal" y que se lo dijo al responsable de su batallón, cuya única respuesta fue "que no había nada malo en aquello".

Sobre la fotografía de los hombres apilados desnudos como una pirámide, frente a los que aparecen unos sonrientes England y Graner con el pulgar de sus manos hacia arriba, recuerda que "estaban gritando, decían que nos odiaban, que nos iban a matar".

"Estaban gritando, decían que nos odiaban, que nos iban a matar"

"Eran de los malos. Igual no formaban parte de la insurgencia, pero hicieron algunas cosas que no debían haber hecho", apostilla su abogado, que le acompaña en la entrevista y que dice que aquellos hombres "atacaron a un guardia de seguridad estadounidense".

Preguntada acerca de si vio alguna mujer prisionera en Abu Ghraib, contesta: "llegamos a tener cuatro, una de las cuales estaba loca. Tuvieron que llevarla al manicomio".

"Le llamábamos lady loba porque estaba llena de pelo. Gritaba y todo eso", dice.

Recuerda que ella se resistía a aparecer en las fotos, pero que Graner, con quien ya mantenía una relación sentimental, le insistía: "era tan insistente. Me decía 'vamos, hazlo por mi, lo harías si me quisieras', y yo aceptaba y le decía que hiciera la maldita foto".

"Dijeron en el juicio que las figuras autoritarias me intimidan. Siempre quiero agradar. Dijeron que esa fue una de las razones por las que Graner me intimidó fácilmente, porque lo veía como una figura autoritaria, así que yo era muy complaciente", explica.

Hoy su principal preocupación es encontrar trabajo, algo que le resulta difícil porque muchas empresas no contratan a ex convictos, y su principal queja es que no puede acceder a una licencia de armas para cazar: "eso me cabrea y me enfurece".

http://www.publico.es/internacional/188040/abu

 

Tortura en Abu Ghraib

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Prisionero con su cara completamente cubierta de heces

A principios del 2003 se sucedieron numerosos casos de abuso y tortura de prisioneros encarcelados en la prisión de Abu Ghraib en Iraq por el personal de la Brigada 372 de la Policía Militar de los Estados Unidos, agentes de la CIA (agencia gubernamental de los Estados Unidos) y contratistas involucrados en la ocupación de Iraq.

La investigación criminal realizada por el ejército de los Estados Unidos se inició en enero del 2004 a raíz de la denuncia anónima efectuada por el sargento Joseph Darby. Los informes que le siguieron, así como también las fotografías que mostraban personal militar estadounidense abusando de prisioneros causaron un gran revuelo mundial cuando en abril, el programa 60 minutos de la CBS y un artículo de Seymur M. Hersh en la revista The New Yorker destaparon la historia.

El escándalo político producido por el incidente dañó la credibilidad y la imagen de los Estados Unidos y sus aliados en las operaciones militares de la guerra de Iraq y fue usado por los críticos de la política exterior de los Estados Unidos de América, quienes argumentaron que el hecho representaba una actitud extendida de falta de respecto y de violencia hacia los árabes. La administración de EE. UU. se defendió argumentando que los abusos eran resultado de acciones independientes y aisladas de personal de bajo rango, mientras que los críticos afirmaban que las autoridades ordenaron y animaron los abusos, y pedían la renuncia de varios oficiales de la administración, particularmente de Donald Rumsfeld.

El Departamento de Defensa expulsó a 17 soldados y oficiales del servicio y siete soldados fueron acusados de abandono del servicio, maltrato, asalto agravado y lesiones personales. Entre mayo del 2004 y septiembre del 2005, siete soldados fueron condenados en una corte marcial y sentenciados a prisión, rebajados de rango y dados de baja del servicio en forma deshonrosa. Dos soldados, el especialista Charles Grane y su novia Lynndie England fueron sentenciados a 10 y 3 años de prisión respectivamente en juicios que concluyeron el 14 de enero y 26 de septiembre de 2005. La comandante de la prisión, Brigadier General Janis Karpinski fue rebajada de su rango a coronel el 5 de mayo.

El 15 de enero de 2006, nuevas fotografías y videos fueron emitidos en el programa Dateline del canal de televisión australiano SBS en un momento en el que se apela por parte del gobierno la decisión de una corte estadounidense en favor de la ACLU que le ordena al Pentágono hacer públicas todas las imágenes existentes sobre los casos de tortura en Abu Ghraib.

 

Edificio Yacoubian

Edificio Yacoubian(2006)

OMARET YACOUBIAN (El edificio Yacoubian)
cine club Lumiere xaneiro-2009
Nacionalidad: Egipto.
Director: Marawab Hamed.
Intérpretes: Adel Imam, Yousra, Nour El Sherif, Hind Sabry.
Fotografía: Hiroshi Takase.
Música: Khaled Hammad.
Duración: 165 minutos.
 Estreno: viernes 18 de abril de 2008 ISMAEL MARINERO

[foto de la noticia]

La última gran apuesta del cine egipcio (con doce millones de euros de presupuesto) es esta adaptación del libro homónimo escrito por Alaa Al Aswany, que ha logrado cierto éxito de ventas fuera de su país.

El edificio del título, situado en pleno centro de El Cairo, sirve como hilo de unión entre una decena de historias que pretenden radiografiar la sociedad egipcia actual: la corrupción política, el machismo, el fanatismo religioso y el infatigable idealismo de los jóvenes.

Construido en 1930, Yacoubian ha pasado de ser una residencia de lujo a un inmueble en decadencia, donde conviven el burgués Kaki, el político Hagg, el periodista Harem y los habitantes de las buhardillas, obreros y familias pobres.

 

LA NOVELA......................................................................



Imarat Yacoubian
(El edificio Yacoubian)

Alaa Al Aswani
348 págs., Mirit lil-Nashr wa-al-Malumat, 2002, El Cairo (Egipto)

Descubrí a Alaa Al Aswani mientras estuve recluido en prisión acusado de mancillar la reputación de Egipto. A través de él abandoné mi celda y me transporté a Imarat Yacoubian, un microcosmos de la sociedad egipcia sorprendente y ameno que desencadenó debates tanto entre las élites urbanas como entre los lectores corrientes al publicarse en 2002. Apenas la dirección de la Granja Penal de Tora dio el visto bueno a la novela, se corrió la voz de lo buena que era entre el personal de menor rango, que se apresuró a solicitarla en cuanto la terminé. Mis compañeros reclusos del pabellón 6 fueron los siguientes en pedirla. Los presos y los celadores se juntaban para hablar sobre el libro hasta bien entrada la madrugada, olvidando por un instante su condición de captores y cautivos. El Yacoubian (que existe) es un viejo edificio residencial de varias plantas y estilo europeo en el centro de El Cairo. Como narra Al Aswani, las vidas de sus habitantes reflejan los tumultuosos acontecimientos del siglo pasado, desde la Segunda Guerra Mundial hasta la primera guerra del Golfo y el aumento de la militancia islámica. Con una prosa elegante, la novela toca distintas fibras sensibles en su repaso a la corrupción y al fanatismo religioso, dos de las facetas más terribles de la vida egipcia contemporánea. Por ejemplo, la ausencia de justicia social se pone de manifiesto con el cuento de Taha, el hijo inteligente y ambicioso del portero que aspira a convertirse en policía. El hecho de que no le admitan en la academia por su origen le lleva a encontrar consuelo en un grupo de apoyo de carácter religioso en el que todos sus miembros son "iguales" ante Dios. Sin embargo, la que parece una asociación apolítica no tarda en convertirse en una organización islámica militante. Taha es detenido y torturado brutalmente, y, como suprema humillación, es violado por un agente de seguridad. En un pasaje que reproduce la decisiva transformación de Taha en una abominable máquina de matar, Al Aswani escribe: "Se le oyó decir: ‘Si me hubieran detenido en Israel, los israelíes no me hubieran hecho lo que me hicieron mis compatriotas egipcios. He jurado a Dios que les encontraré y me vengaré de ellos, uno a uno".




Los personajes están exhaustos, arruinados, deprimidos o se declaran en rebeldía contra sistemas políticos que parecen haberles tratado como a cobayas

En el extremo opuesto de la escala social se encuentra Zaki Dessouky. Gran parte de la fortuna que heredó fue nacionalizada en la revolución de Nasser, pero retuvo la suficiente para mantener su estilo de vida burgués. Soltero empedernido, a sus 60 años consigue atraer a mujeres jóvenes y de mediana edad de todas las extracciones sociales.
Una de ellas es Buthayna, una chica de escasos recursos que ha aprendido a sobrevivir gracias a la seducción, y que se pregunta por qué la vida en Egipto se ha deteriorado tanto en los últimos años. Zaki le explica: "La razón es la ausencia de democracia. Si de verdad tuviéramos un sistema democrático, Egipto sería una gran potencia".






Ningún otro escritor egipcio o árabe que haya tratado esta temática ha quebrado de forma tan atrevida el estancamiento literario de los últimos 50 años, salvo, quizá, Naguib Mahfuz, el premio Nobel que escribió la Trilogía de El Cairo en los 50. La acción de esa obra transcurre en una antigua ciudad islámica medieval con sus calles estrechas, sus ensanches y sus laberínticos callejones; sus personajes se debaten entre una forma de vida tradicional y otra moderna.
La obra de Al Aswani transcurre en El Cairo moderno, y sus personajes han logrado abandonar la sociedad tradicional egipcia. Pero tras décadas de lucha están exhaustos, arruinados, deprimidos o se declaran en rebeldía como consecuencia de ideologías contrapuestas y sistemas políticos que parecen haberles tratado como cobayas.
Dos años más tarde, leí su recopilación de historias cortas Fuego amigo. Por entonces, 27 de mis colegas de investigación del centro Ibn Jaldún y yo habíamos sido absueltos de los cargos de los que nos acusaba el régimen de Hosni Mubarak. Aunque tan agudo como Imarat Yacoubian, este último libro no me resultó ni mucho menos tan sorprendente, posiblemente porque no lo leí bajo la misma presión.
Fuego amigo es una expresión que se oyó mucho durante la guerra iniciada por EE UU en Irak y refleja el hilo conductor de su contenido: buena parte del dolor y el daño infligidos a los personajes es provocado por los parientes más cercanos, amigos, vecinos y colegas.




Buena parte del dolor y el daño infligidos a los personajes de ‘Fuego amigo’ es provocado por los parientes más cercanos, amigos, vecinos y colegas




La primera historia nos presenta a Dawakhly, un escolar de buen corazón cuya obesidad le hace blanco de las burlas de sus compañeros de clase. En otro cuento encontramos a Issam, un insignificante funcionario de mediana edad. Aunque es un hombre culto, su vida de soltero no le conduce a ninguna parte. Su error fatal es su naturaleza excesivamente crítica. Hasta la hermosa y suave piel de su novia, examinada de cerca, posee para él arrugas y manchas. Esta toma de conciencia de lo absurdo de la condición humana le lleva a sustraerse de una realidad en la que sólo alberga desprecio por su nación, sus compatriotas, su religión, su familia y sus amigos.
Opta voluntariamente por la soledad, renunciando en último término a la vida y descendiendo a los infiernos de la locura y, prácticamente, de la muerte. Las salvas de Fuego amigo son una alegoría del estancamiento social de Egipto. Ni la buena voluntad ni el trabajo duro de los egipcios de a pie es suficiente para ver cumplidos ni siquiera sus sueños más banales.
Los egipcios se lamentan de su falta de libertad, ansían lograr una sociedad abierta, temen la militancia islámica y rechazan la hegemonía estadounidense. Sin embargo, el Egipto oficial se proclama auténtico defensor del islam, aliado estratégico de EE UU y adalid de la democracia.
Pocos egipcios, si es que hay alguno, se creen estas proclamaciones, y, lo que es peor, la hipocresía es una carga demasiado pesada para sus esperanzas de progreso.


Saad Eddin Ibrahim es profesor de Sociología Política en la Universidad Americana de El Cairo, presidente del Consejo del Centro Ibn Jaldún de Estudios sobre Desarrollo y destacado defensor de la democracia.

 

Las horas del verano

Los caminos de tres hermanos en la cuarentena chocan cuando su madre, encargada de gestionar la excepcional colección de arte del s. XIX que perteneció a su tío, muere repentinamente. Los tres se verán obligados a entenderse y a limar sus diferencias. Adrienne, una diseñadora con éxito en Nueva York; Frédéric, un economista y profesor universitario en París; y Jérémie, un dinámico hombre de negocios asentado en China, deberán enfrentarse al fin de su niñez, memorias compartidas, orígenes y su particular visión del futuro.

Comentario

Después de una trilogía estructurada alrededor de una sociedad internacionalizada con culturas y lenguas mezcladas (Demonlover, Clean y Boarding Gate), el realizador francés Olivier Assayas ha decidido centrarse en un núcleo mucho más reducido, la familia. El fresco familiar ya lo reflejó en Les destinées, donde ya juntó tres generaciones delante de la cámara, aunque en Las horas del verano habla de la relación entre hermanos y hermanas en el presente. El origen de la película se encuentra en una iniciativa del Museo de Orsay, que quería unir el cine a la celebración de su veinte aniversario mediante cuatro cortometrajes unidos en una sola película. Por razones técnicas, el proyecto debió ser abandonado pero Assayas mantuvo su idea, cambió el contexto inicial y convirtió la historia en algo autónomo. Assayas es un enamorado del cine de Taiwan. En este sentido, el cineasta ha señalado que Las Horas del Verano es su película más taiwanesa. La influencia de Hou Hsiao-Hsien, Edward Yang y Tsai Ming-Liang, además del ‘simbólico’ diálogo que tiene con ellos, provoca que en esta obra tenga una aproximación muy local donde se combina la naturaleza, el tiempo y la modernidad. Los actores principales de la cinta son Juliette Binoche, Charles Berling, Jérémie Renier y Edith Scob.

Curiosidades

A pesar de haber dirigido a muchas de las grandes actrices francesas, es la primera vez que Juliette Binoche se pone a las órdenes de Assayas. Ambos llevaban años buscando colaborar juntos. El director fue, eso sí, guionista de Alice et Martin de André Techiné, y donde Binoche tenía el papel protagonista. 

 

http://www.cinestrenos.com/verficha.asp?Codigo=3309

ALIENTO de Kim Ki Duk

 
 
 

Aliento
 
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Aliento
Soom                                      CINECLUBE LUMIERE OUTUBRO 2008

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Año de producción: 2007
País: Corea
Dirección: Kim Ki-Duk
Intérpretes: Chen Chang, Park Ji-a, Ha Jung-woo, Kang In-hyung, Kim Ki-Duk.
Guión: Kim Ki-Duk
Fotografía: Sung Jong-moo
Distribuye en Cine: Golem
Duración: 84 min.
Público apropiado: Adultos
Género: Drama
Contenidos: Violencia 1, Acción 0, Amor 2, Lágrimas 1, Risas 0, Sexo 2  [de 0 a 4]
Extraños en una cárcel

Deprimida porque acaba de enterarse de que su marido tiene una amante, Yeon se mete en un taxi y se dirige a la cárcel en la que está encerrado Jin, un asesino al que ha visto en las noticias. Jin asesinó a toda su familia y mientras espera a ser ejecutado en el corredor de la muerte, ha intentado suicidarse. Aunque a Jin no le dejan recibir visitas, excepcionalmente permiten que Yeon mantenga una conversación con él. Ella le habla como si se conocieran, por lo que da comienzo una curiosa relación entre ellos, pues Yeon volverá a ver al preso más veces.

Nuevo trabajo del coreano Kim Ki-Duk, que se mantiene fiel a sus señas de identidad, presentes en sus anteriores trabajos, La isla, Hierro 3 y El arco. Ki-Duk reduce al mínimo los diálogos, e incluso presenta a un personaje -Jin- que ni habla. Tampoco faltan sus dosis de erotismo habituales, algún momento de violencia brutal, y su inigualable imaginación visual, que da pie a momentos deslumbrantes, pues a la hora de narrar le saca partido a los reflejos o las imágenes de una videocámara. Logra Ki-Duk asímismo un gran trabajo del reparto, sobre todo de Chen Chang (el asesino Jin), habitual del cine de Wong Kar Wai.

El director concede gran importancia a los personajes secundarios. El más interesante es el alcaide de la prisión, que permanece en un segundo plano, observando a los protagonistas a través de una cámara. Es quien decide cuándo pueden mantener reuniones los protagonistas, y cuándo acaban. Es un director en la sombra que decide si la relación entre el preso y su visitante avanza o no, y que cuando quiere, puede mandar a un funcionario de prisiones a zanjar el encuentro. Interpretado por el propio Kim Ki-Duk, el espectador sólo puede verle  a través de su reflejo en la pantalla de su monitor. Otro secundario con mucha importancia es un preso homosexual, compañero de celda de Jin, con quien mantiene una cercana relación, aunque no queda muy claro qué aporta a la trama.

Ki-Duk logra una enorme fuerza dramática con pocas palabras, a través de gestos y miradas de sus personajes. El planteamiento tiene mucha garra, pues parece que estamos ante un drama sobre la desestructuración familiar. La protagonista tiene problemas con su marido infiel, mientras que el preso ha acabado salvajemente con su familia y parece buscar un camino para redimirse en cierta medida. Sin embargo, el relato se embrolla y no se sabe a ciencia cierta qué quiere contar el cineasta. Este hecho, surgido de la necesidad de dejar al espectador vía libre para que desarrolle sus propias interpretaciones, da al traste con un film que promete al inicio mucho más de lo que ofrece después.
 
Alientohttp://www.decine21.com/Peliculas/Aliento-13577.asp?id=13577