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California dreamin (Nesfarsit) de Cristian Nemescu


California Dreamin'
 
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California Dreamin'
California Dreamin' (Nesfarsit)       CINECLUBE LUMIERE OUTUBRO 2008

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Año de producción: 2007
País: Rumanía
Dirección: Cristian Nemescu
Intérpretes: Armand Assante, Jamie Elman, Razvan Vasilescu, Maria Dinulescu, Alexandru Margineanu, Ion Sapdaru.
Guión: Catherine Linstrum, Cristian Nemescu, Tudor Voican
Fotografía: Liviu Marghidan
Distribuye en Cine: Eurocine
Duración: 155 min.
Público apropiado: Jóvenes-adultos
Género: Comedia, Drama
Contenidos: Acción 1, Amor 1, Lágrimas 1, Risas 1, Sexo 2, Violencia 1  [de 0 a 4]
Americanos

Un tren de la OTAN bajo el mando de tropas estadounidenses tranporta material militar rumbo a Kosovo en 1999. Para ello deben atravesar territorio rumano. Y en Capaltina, un pueblo en medio de ninguna parte, el jefe de estación Doiaru se empeña en retener el convoy sin razón aparente. Dice que él debe hacer cumplir las leyes, y que el capitán Jones no tiene los papeles de la aduana en regla. El rudo militar fracasa a la hora de hacer entrar en razón al otro, y a la espera de dar con una solución desde el ministerio de turno, él y sus hombres se ven obligados a permanecer en el lugar... y allí entran en contacto con la población local.

El cine rumano viene demostrando en los últimos tiempos una fuerte pujanza. Este film del malogrado Christian Nemescu (el joven director y guionista murió con 27 años en un accidente de automóvil, sin lograr dar a la película el toque final antes del estreno) es una muestra más de ello. Aunque de extensión algo exagerada, y un ritmo pausado que puede desanimar a parte del público, se trata de una inteligente crítica al papel que Estados Unidos viene desempeñando en el exterior, a la hora de ayudar a otros países y resolver conflictos. En efecto, el film mezcla imágenes en blanco y negro del final de la Segunda Guerra Mundial, con el relato principal en color. Las razones de tal hecho, no aclaradas hasta bien avanzado el rodaje, hablan de la imagen que a veces trasladan los americanos, donde su aura de arreglar todos los problemas imaginables como por ensalmo, suele dar paso a la decepción de las promesas fatuas. En tal aspecto, que podríamos describir como "la insoportable levedad de los yanquis", el film conecta con títulos como Bienvenido Mr. Marshall. Hay bastantes segundas intenciones en ese explosivo americano que se activa muchos años después de modo inesperado, en el hecho de no dar el teléfono al soldado americano, o en la coca cola olvidada en la mesa de un restaurante al final de la película.

Nemescu acierta en lanzar sus críticas suavemente, tras preparar el terreno cuidadosamente. De modo que el estallido final de violencia, que los yanquis ni "huelen", resulta bastante efectivo. Y mientras esto llega, se esfuerza en componer una interesante galería de personajes, muy humanos, presentados con sentido del humor, por ejemplo al jugar con las confusiones idiomáticas. Del lado local, aparte del jefe de estación, está su bella hija rompecorazones Monica, el alcalde que piensa que la estancia de los yanquis puede traer prosperidad al pueblo, el tímido joven enamorado, además de una pléyade bien concebida de comparsas. Y del lado americano destacan el capitán que quiere dejar el pueblo cuanto antes, que actúa con cierta arrogancia y prepotencia muy características, y el soldado que despierta el interés de Monica.

 
California Dreamin'http://www.decine21.com/Peliculas/California-Dreamin--Nesfarsit-12770.asp?id=12770

Rec

Efectista... y efectiva

Crítica de Rec
por Romulo y Remo
4/5
10/12/2007
Atención: esto es un postcrítica, se puede contar cualquier detalle sobre la trama. La idea es que el lector ya haya visto la película
Carátula de la película REC es tan efectista como esperaba. Pero también muy efectiva. Ya desde su primer instante va a ello. No se anda con rodeos. Pero eso también es positivo. No se detiene en adornos tontos del estilo de "...esta cinta fue descubierta no sé cuándo y contiene una historia no conocida que ratatá blablablá ratatá..." Sí, al más puro estilo Bruja de Blair. Aquí vamos directos al grano y aceptando desde el primer instante que estamos viendo lo que estamos viendo: después de todo, una peli de "infectados". O sea, de zombies.

Otro acierto de REC es que no se detiene en esas premisas estúpidas que planteaba, pero sí se toma su tiempo, en cambio, sabiamente, para plantear la situación, para entender a su invisible protagonista (el cámara) y sobre todo para presentar el escenario (el edificio) y cada uno de los vecinos. Si el cine yanqui suele hacer funcionar este tipo de cine a través de una serie de clichés ya universalmente aceptados, REC es capaz hábilmente de aprovechar clichés más habituales de nuestro entorno para otorgarles funciones idénticas en el desarrollo de la película: la familia de chinos de la que recelan todos los vecinos; el emigrante argentino, tan resabidillo y autocomplaciente; la madre ultraprotectora que no se separa de su niña a la que ha bautizado con uno de esos horteras nombres anglosajones... De nuevo, otro acierto.

Así pues, REC maneja los tempos de su narración perfectamente, y cada elemento va entrando en su momento. Además, el desconocimiento general de lo que va sucediendo por parte de los protagonistas es un elemento perfecto para acentuar la sensación de angustia. Como colofón de esa primera parte de puro misterio, llega la magnífica secuencia en la que un personaje "de fuera" (protegido con un imponente traje de protección contra agentes biológicos peligrosos) entra en el edificio. Un momento poderosísimo en el que nos damos cuenta de que Plaza y Balagueró le dan a su película toda la importancia que realmente merece.

A partir de aquí llega la pura adrenalina, la acción directa, el pánico de los personajes, su paulatina derrota, el caos. Por supuesto, me gusta más la primera parte de la película, pero en verdad todo el filme no desmerece como conjunto, si bien la sucesión de escenas climáticas resueltas simplemente con el recurso de "no se ve nada" al final resulta un tanto cansino. Claro que, si hemos de pedir coherencia a la apuesta estética de los directores, debe ser precisamente así. De lo contrario, no sería creíble.

Al final, la propia naturaleza formal y estética del film, siendo la que es, igualmente potencia unos instantes como limita las posibilidades de otros. Toda la secuencia final es, en general, angustiosa, pero para nada brillante. Nada comparable a algunos maravillosos momentos que el género de terror nos ha legado a lo largo de la historia. Sin embargo, en contraste, esa oscuridad general, en ese mismo final, sirve para que la difusa imagen de la niña zombie cobre aún mayor potencia de la que de por sí pudiera tener.

Al final, REC es lo que es, una cinta de género, una muy eficaz película de terror, con varios "sustos" muy bien ubicados en su metraje, con un ritmo apabullante y con un dominio técnico brutal, irreprochable. A su vez, es toda una lección para aquellos (entre ellos muchos productores) que aseguran que en España no se sabe hacer según qué tipo de películas.

La soledad(2007) de Jaime Rosales

http://www.otrocine.com/archivos/la-soledad-jaime-rosales-2007/

Adela está separada y decide irse a Madrid con su hijo. Antonia tiene tres hijas, Helena le pide dinero para comprarse un piso, a Nieves le detectan un cáncer e Inés alquila una habitación de su casa a una recién llegada Adela. Y de pronto la herida, el brusco giro que vuelve todo inevitable.

Hay films que se conforman con contar una historia, otros con conmover, otros con hacer caja, y luego hay otro cine que busca perderse, contemplarse desde fuera, ser cine pero hacer otra cosa. Es un cine suicida, contracorriente, carente de concesiones, autista, al margen de todo lo que se ha llamado cine hasta ahora. Y La Soledad era (es) esto. ¿Entonces qué es? Algo tan sencillo (y complejo) como la vida misma.

Las protagonistas (Sonia Almarcha y Petra Martínez, no hay suficientes premios para vosotras) no actúan, viven, sufren, cocinan, comen, no interpretan un papel, y precisamente esa delicada línea que separa la ficción del documental es lo que Jaime Rosales domina a la perfección.

Después de la demoledora y hanekeniana “Las horas del día”, éste barcelonés, amante del cine de Bresson nos vuelve a regalar un par de ojos nuevos para degustar su cine áspero, seco y directo, una (s) nueva (s) narración (es) sin música, como los días, con el único sonido de la ciudad como partitura. Un film donde a veces los silencios son más expresivos que las palabras, únicamente dichas cuando algo parece a punto de romperse dentro.

La película introduce un nuevo atractivo visual, la “polivisión” (tiembla Von Trier) que consiste en dividir la pantalla en dos mitades iguales y registrar dos ángulos diferentes y simultáneos de la acción, algo que da una potencia infinita a la narración en algún caso y entorpece en algún otro. Si obviamos que el invento se usa, quizás, demasiado, podemos hablar de uno de los films más importantes, de verdad, del nuevo cine español.

No importa que no reciba premios (que recibirá), y que Rosales no haga cine en el extranjero con presupuestos imposibles, que no disfrute de un éxito de taquilla de infarto, La Soledad desvela a un autor inquieto, muy de fiar, orgullosamente minoritario e infinitamente interesante.

Un autor tan necesario como Haneke, Winterbottom o el ya citado Von Tier, entre otros, para hacernos creer que puede haber un cine diferente, que solo se rige a los dictados del propio cine-arte (perdón por el palabro), un cine-experiencia que toma como punto de partida y meta la propia vida, aunque a veces en medio haya algún que otro tobogán.

 

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 http://www.hoycinema.com/actualidad/noticias/CINE-Jaime-Rosales-pelicula-habla-perder-miedo-hablar-muerte.htm
(CINE) Jaime Rosales: "Mi película habla de perder el miedo a hablar de la muerte" ( 29/05/2007 )

 

-"La soledad existencial es como la muerte, no tiene solución". -El cineasta catalán estrena ´La soledad´, que se proyectó en el recientemente clausurado Festival de Cannes. Barcelona, 28 may. (COLPISA, Paco Soto). Tras llamar la atención con su ópera prima ´Las horas del día´, el director y guionista Jaime Rosales (Barcelona, 1970) presenta ´La soledad´, que ha tenido muy buena acogida en el recientemente clausurado Festival de Cannes. Utilizando un innovador lenguaje visual, Rosales cuenta la historia de Antonia y Adela, un relato sobrio e incisivo que va avanzando a partir de las cosas, buenas y malas, que les van pasando a estas dos mujeres. Antonia es viuda, tiene un pequeño supermercado de barrio y lleva una vida bastante tranquila junto a su novio y sus tres hijas, Inés, Nieves y Helena, la mayor. Poco a poco, la existencia de Antonia empieza a tambalearse. Por su parte, Adela está separada, tiene un hijo de un año y abandona su pueblo natal en León por Madrid, donde empiezan las dificultades y un atentado terrorista acaba con la vida de su hijo. Las emociones que se desprenden de los personajes y la manera en que se relacionan entre ellos y con su entorno forman la columna vertebral de una película que habla, sobre todo, del ser humano y su soledad. PREGUNTA: El hilo conductor de su nueva crónica cinematográfica es la soledad, la incomunicación en la que viven los seres humanos? RESPUESTA: En la película, más que un hilo conductor dominante, hay unos personajes y unas situaciones. Utilizo unos personajes, los dejo evolucionar y destaco aspectos importantes de su vida. El problema de la incomunicación es uno de ellos. La soledad es otro, quizá el más importante. Tiene que ver con la sociedad en la que vivimos. Aunque la sociedad española es muy agradable en apariencia, porque nos divertimos mucho y tenemos muchos amigos, pienso que vamos hacia un modelo de sociedad muy norteamericano. Es un modelo de sociedad fragmentada, donde la gente trabaja cada vez más, se preocupa por tener muchos bienes materiales y no le importa establecer lazos con los demás. Pero en la película también he querido resaltar otra soledad, que es la soledad existencial. Es una soledad que tiene que ver con las situaciones de más dolor o con la necesidad de enfrentarse a las cuestiones más complicadas de la vida. En estas situaciones, aunque estés acompañado, te sientes terriblemente solo. P: Quizá sea el tipo de soledad más complicado de resolver, si es que se puede solucionar. R: La soledad existencial es como la muerte, no tiene solución. Tenemos que aceptarlo. La sociedad norteamericana tiene una serie de valores que son muy competitivos. Hay ganadores o perdedores. En nuestra sociedad las cosas no funcionan todavía de este modo, aunque vamos alcanzando poco a poco esta meta. En este contexto, no creo que la soledad existencial, es decir el individuo consigo mismo, tenga solución. Las decisiones muy importantes o el dolor profundo del ser humano no pueden compartirse con los demás. P: ¿Por qué motivos hemos sido capaces de generar más prosperidad y bienestar, pero no más felicidad? R: A lo mejor es porque hemos confundido el tener con el ser. No basta con tener muchos bienes materiales. La felicidad, el bienestar espiritual, el sentirse más o menos a gusto es algo muy complicado y no se consigue teniendo una casa o tres coches. Creo que algo está cambiando a mejor en nuestra sociedad. Estamos en una sociedad en la que los valores del mercado y las relaciones superficiales entre seres humanos son muy importantes. Es la dinámica general y es preocupante, pero me da la sensación de que se empieza a dar una corrección de valores. Tengo la sensación, como he podido ver en muchas películas que se han exhibido en Cannes, que el horizonte se está despejando. La minoría de gente que piensa que las cosas importantes de la vida no son materiales va creciendo. P: La película arranca a un ritmo muy lento y poco a poco va decayendo, hasta que ocurre el atentado en que muere el hijo de Adela. ¿Ha utilizado este recurso para alertar sobre lo frágil que es la vida? R: Sí. El tema de la fragilidad de la vida es esencial en la película. Es la emoción de raíz de la película. Yo tengo esta sensación de fragilidad, quizá porque la he vivido a través de personas cercanas. Y cuando eres padre sientes esta fragilidad a diario. El acontecimiento del atentado, que es muy dramático, sirve también para despertar al espectador, después de un tiempo muerto en el que no ocurre nada. Lo terrible de la vida también nos tiene que servir para dar sentido a nuestras propias vidas. La vida tiene esa fuerza. P: ¿Vivir un acontecimiento dramático debería servirnos para cuestionar nuestras propias vidas y darle importancia a lo que de verdad se lo merece? R: Creo que sí. En el mundo occidental la muerte se ha convertido en un tabú, las religiones han retrocedido mucho, lo más importante es producir, consumir y convertir al individuo en una máquina dentro de un engranaje gigante. La muerte da mucho miedo, y mi película también habla de eso, de perder el miedo a hablar de la muerte. Doble compromiso P: No es muy frecuente una película tan reflexiva como la suya en el actual panorama cinematográfico español. R: Lo sé. El cine tiene que tener muchos objetivos, pero a mí me gusta lo que hago, aunque me cueste. Es difícil hacer una película en la que he intentado abordar desde el rigor y el compromiso de un cierto análisis profundo un tema como la soledad del ser humano. He intentado hacer el mínimo de concesiones al mercado. En España, es muy difícil ser director y productor si te apartas de las pautas que marca la industria. Mis películas tienen un público minoritario. A mí me satisface que las cosas sean así. Tengo un compromiso conmigo mismo y con la sociedad en la que vivo. P: ¿Cómo ve nuestro cine? R: Su gran deficiencia es de productores. Hay muy buenos creadores, pero pocos buenos productores, productores que entiendan bien el negocio y tenga sensibilidad artística. El otro trabajo que se debería hacer en España, desde las Administraciones Públicas, no es tanto dar dinero o proteger más, sino fomentar el cine en la educación de los niños. Hay que introducir el cine de calidad en las escuelas. 05/29/10-08/2007

 

Euphoria

 Cine Clube Lumiere 17 de marzo de 2008 (programada en el último festival de cine de Ourense)
 
TITULO ORIGINALEyforiya (Euphoria)
AÑO
2006
DURACIÓN
73 min.  
PAÍSRusia
DIRECTORIvan Vyrypaev
GUIÓNIvan Vyrypaev
MÚSICAAydar Gainullin
FOTOGRAFÍAAndrey Naidenov
REPARTOMaxim Usharov, Mikhail Okunev, Polina Agureyeva, Yaroslavna Serova, Vitaly Romanyuk, Vyacheslav Kokorin, Zoya Zadorozhnaya, Maxim Litovchenko, Madlen Jabrailova
Pavel, un hombre casado, lleva una semana pensando constantemente en Vera. Decide ir a visitarla, porque desde que se miraron, nada ha vuelto a ser igual. Ella tiene marido e hija, y está igual de desconcertada que él en relación a sus sentimientos. Ambos viven en la inhóspita estepa siberiana y tienen pocos recursos económicos. Su historia de amor es un reto a la vida que han llevado hasta ahora.
Eurphoria es una de esas películas que pasan desapercibidas en cartelera, e inevitable cita para los amantes del gafapastismo. Y sin embargo, Euphoria, debut del realizador ruso Ivan Vyrypayev, es una interesantísima película, difícil de definir, y de olvidar. Contemplativa, romántica, pasional, apacible y violenta. Las contradicciones se agrupan en este pequeño filme, que compitió en el Festival de Venecia 2006 que consiguió el Pequeño León de Oro, y, más importante incluso, el apoyo de la crítica.
De argumento corriente, Euphoria comienza con una sinceridad demoledora. Dos protagonistas, sin preocupaciones, con vidas normales. Pero el sentimiento brota entre ellos. Sentimientos inesperados, trágicos, crueles, tremendamente poderosos. Te podría pasar a ti.
Pavel ya no puede esconder sus emociones. Decide encararse a Vera con lo que siente. Le explica que ya no puede vivir sin mirarla, tal y como lo había hecho desde su primer encuentro en ocasión de una boda. Ella le confiesa que también le miraba a él sin saber el porqué. Algo inexplicable se ha producido. Algo que ellos no habían conocido hasta el momento. Algo que ellos no comprenden.
Actores sin experiencia, paisajes desolados y diálogos mínimos. Ivan Vyrypayev compone una ambientación fría en la que reina la tranquilidad, pero con un “pequeño” río, el Don, metáfora de la violencia que puede llegar a desarrollar el ser humano. El fotógrafo Andrey Naidenov convierte a la estepa en un personaje más: hay infinidad de planos centrados únicamente en el paisaje. Frío, desangelado.
Quizá se te pase desapercibidas, pero si la ves, no la olvidarás. Llévate la coraza y no dejes aflorar la ternura. La Euphoria es peligrosa. Crea adicción, pero es una amante temporal. Cuando se desvanece, ¿qué queda? La dura realidad. Y ésta no volverá a ser como antes.
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Para su primera incursión en el cine, el debutante Ivan Vyrypaev (prestigioso dramaturgo ruso) ha elegido como escenario la impresionante estepa rusa. Pero el paisaje se convierte en mucho más que un simple marco donde desarrollar la acción. Los personajes actúan profundamente marcados por la vastedad que los rodea, y por el aislamiento al que se ven abocados. Entre ellos, Vera (arrebatadora Polina Agureyeva), una mujer atrapada en la inmensidad, y que notamos minúscula e insignificante. Casada, con una niña, y sin más compañía que su familia, y una pareja de ancianos vecinos. Alrededor sólo una enorme extensión de tierra. Pero surge la pequeña chispa que hará cambiar su vida. Una chispa encendida por Pavel, al que conoció en una boda (sólo mediante miradas), y que se aferra a Vera como su única oportunidad para escapar de su (intuimos) opresiva vida.

La historia de amor que se desencadena es apasionante y apasionada. Algo incontrolable, espontáneo, irracional... Dos personas que no han sentido en su vida nada remotamente parecido a lo que están viviendo. Por supuesto, no tienen ni idea de cómo enfrentarse a ello. La única opción es seguir sus instintos, moverse por impulsos, empujados hacia el abismo por la perentoria necesidad de escapar, de amar, de sentir, de estar vivos. Arrastrados a una huida hacia delante, mágica y trágica, a la vez.

(sigue abajo, sin spoiler)
spoiler:
Toda la película posee una inusual belleza. Obviamente, las localizaciones escogidas tienen mucho que ver en esta deslumbrante hermosura. Pero el mérito del autor radica en su forma de filmar esta historia. Todo el filme está impregnado de un ligero tono poético, pero nada petulante. Acostumbrados a la pretenciosidad que se instala en determinados autores a la hora de introducir la poesía visual en sus obras, se agradece la agradable y sencilla poesía de Vyrpariev. Tampoco me quiero olvidar de la maravillosa música. Una banda sonora conscientemente omnipresente y a la que le gusta el subrayado. Aun estando en el límite de lo permisible, el efecto termina siendo hipnótico y embriagador. A lo que también ayuda un excelente uso del montaje, con el que, a veces, corta de forma brusca el exceso musical, dando así el necesario respiro para evitar la saturación. Otra veces, sin embargo, el montaje sirve para encadenar varios fundidos con exquisita suavidad. Una constante en este trabajo, el contraste y la convivencia entre lo brusco y lo delicado, entre lo desgarrador y lo armonioso.

Esta hermosa tragedia, llena de fuerza, supone un notable debut de este director, al que habrá que seguir en el futuro. Podríamos situarlo dentro de esa especie de constante en el cine ruso, en la que se explora todas las posibilidades de las relaciones hombre-naturaleza. Y aunque, de alguna u otra forma, está emparentado con los Tarkovsky, Soukurov o Zvyagintsev, también es cierto que hay un alejamiento en su forma de hacer cine (mucho más vitalista y explosivo) con respecto a los demás. Es innegable que posee una mirada propia, en la que destacaría su desbordante energía. La cual, si aprende a canalizar bien, puliendo algún que otro defecto propio del primerizo, puede reservarnos grandes momentos en el futuro.

Buda explotó por vergüenza

Hana Makhmalbaf sorprende con 'Buda explotó por vergüenza'

  1. • La joven directora iraní denuncia la situación de las mujeres en Afganistán
NANDO SALVÁ
SAN SEBASTIÁN

Hana Makhmalbaf tiene 18 años y es el miembro más joven del clan Makhmalbaf. Son una familia de cineastas. Su hermana mayor, Samira, ha sido premiada en Cannes por sus películas La pizarra (2000) y A las cinco de la tarde (2003). Su madre, Marziyeh Meshkini, tampoco se fue de vacío de la Mostra de Venecia cuando presentó allí Stray Dogs (2004). Y luego está su padre, Mohsen Makhmalbaf, a quien películas como Gabbeh, El silencio y Kandahar han convertido en uno de los cineastas más importantes de la historia de Irán.
Si la chica se acostumbra a hacer películas como la que presentó ayer a competición en San Sebastián es posible que en unos años le pase la mano por la cara hasta a papá. Buda explotó por vergüenza es una parábola, como la mayoría de las películas de la prole, y hace un uso sencillamente espectacular de los salvajes paisajes afganos --de la región de Bamiyán, justo allí donde los talibanes volaron dos gigantescas estatuas de Buda--, para mostrar cómo los juegos de guerra practicados por los adultos pervierten a los niños y los convierten en atroces copias de sus padres.

IMÁGENES DURAS
Durante los primeros compases del filme, la debutante parece limitarse a reproducir varias de las señas de identidad del sello familiar --actores no profesionales, vocación neorrealista-- y, aunque desde el principio se revela como una narradora tremendamente dotada para la ironía y como una inspiradísima diseñadora de imágenes hermosas, su verdadero poderío como cineasta lo demuestra luego, cuando la pequeña Baktay emprende un viaje de tintes homéricos con destino a la escuela, y, a mitad de camino, unos fanáticos de no más de 11 años le meten la cabeza en una bolsa, con agujeros a la altura de los ojos y la boca, y amenazan con apedrearla, con matarla.
Uno comprende que posiblemente sea esta la película más dura --puro cine de terror, sin duda-- entre las que se verán este año en el certamen y entre las que un miembro del clan Makhmalbaf haya firmado nunca.

 

de: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=443917&idseccio_PK=1026

Persépolis

Persépolis es la historia autobiográfica de la iraní Marjane Satrapi, la historia de cómo creció en un regimen fundamentalista islámico que la acabaría llevando a abandonar su país. El cómic empieza a partir del año 1979, cuando Marjane tiene diez años y desde su perspectiva infantil es testigo de un cambio social y político que pone fin a más de cincuenta años de reinado del sha de Persia en Irán y da paso a una república islámica.
     Además de diferenciarse de los demás niños por haber sido educada al estilo occidental dentro de una familia de clase alta y por unos padres de ideología progresista y partidarios del islamismo moderado, "Marji" (como la conoceremos al principio de la historia) también tiene una considerable inquietud intelectual para una niña de su edad y notable imaginación que la lleva a mantener conversaciones con Dios -al que encuentra un curioso parecido con Karl Marx- o soñar con llegar a ser algún día la última profeta que siga los pasos de Jesús y Mahoma. La historia de unos antepasados ilustres (su bisabuelo fue el último rey de la dinastía persa de los Qadjar), una familia que se opone activamente al gobierno del Sha, las manifestaciones, la diferencia de clases sociales o la marginación de la niña son algunas de las piezas del puzzle que Marji se esfuerza por componer con la intención de comprender el mundo que la rodea. Al tiempo que va creciendo, Marjane se da cuenta de que el nuevo régimen islámico por el que lucharon sus padres ha caído en manos de los integristas y que no trae consigo nada bueno.
     En este punto acaba la historia del primero de los cuatro álbumes que componen Persépolis. El segundo ocupa el periodo de 1980 a 1984 y tiene como trasfondo la guerra entre Irán e Irak a mitad de los ochenta y el inicio de su adolescencia, donde conoceremos, por ejemplo, de su afición a grupos musicales prohibidos por el regimen islámico, y algunos de los problemas en que se mete ya de bien jovencita por su carácter rebelde. El tercer álbum se centra en las múltiples penurias y peripecias vitales que vivirá la autora en Austria entre 1984 y 1989, donde es enviada a vivir por sus padres para protegerla tanto de los bombardeos como de los problemas legales en los que podría acabar de continuar con su conducta, que no siempre se adecuaba a las costumbres propugnadas desde el gobierno islámico. El cuarto y último presentará su regreso a Irán, una época en que realiza sus estudios de bellas artes en Teherán, y tras vivir en Europa varios años nos explica como tiene que volver a acostumbrarse nuevo a las condiciones de vida bajo el régimen chiita de los ayatolá.

Sobre el cómic

Una obra de un indudable valor humano, Persépolis viene precedido de un considerable éxito de ventas para una obra de sus características (30.000 ejemplares vendidos en Francia en un año) y un puñado de premios entre los que destaca los del Salón del Comic de Angouleme (el más importante de Europa), donde el primer álbum ganó el Premio al Autor Revelación (Coup de coeur) el 2001 y el segundo el Premio al Mejor Guión en 2002. Fuera de Francia, en EEUU ha ganado el Premio Harvey a la Mejor Obra Extranjera 2004, y en España fue galardonada con el Primer Premio de la Paz Fernando Buesa Blanco. En Estados unidos también fue nominado en los Premios Eisner 2004 en las categorías de Mejor Novela Gráfica y Mejor Obra Extranjera y de nuevo en la edición de 2005 en la categoría de Mejor Obra Extranjera, mientras que en España también fue nominado en los Premios del Salón del Cómic de Barcelona en la categoría de Mejor Obra Extranjera de 2002.
     En Francia los cuatro álbumes de Persépolis fueron publicados entre noviembre de 2000 y septiembre de 2003 por L'Association, editorial independiente que tiene en su catálogo varios destacables cómics autobiográficos como Diario de un álbum de Dupuy y Berberian, Mis Circunsantacias de Lewis Trondheim o La Ascensión del gran mal de David B.
     Por último, mencionar que si bien el dibujo de Satrapi es el factor que más hecha para atrás del cómic en un primer vistazo (la propia autora reconoce que "al principio dibujaba muy mal"), sin embargo resulta sorprendentemente apropiado para el tono de la primera entrega de la historia, ya que el grafismo recuerda a los dibujos infantiles y aumenta la sensación de estar observando el mundo precisamente a través de los ojos de una niña.

Persépolis: La película

 
 
Trailer de la película de Persépolis
(en francés)

El 27 de junio de 2007 se estrena en Francia la película que adapta a la animación los dos primeros álbumes del cómic, codirigida y coescrita entre la propia Satrapi y Vincent Paronnaud. La animación está realizada enteramente en blanco y negro, y que cuenta en la versión francesa con las voces de Catherine Deneuve (admiradora confesa del trabajo de Satrapi) y su hija Chiara Mastroianni, en los papeles de la madre de Satrapi y de la propia protogonista respectivamente. Con motivo de la presentación de la película dentro de la selección oficial del festival de Cannes en mayo (algo que no ha sentado bien a las autoridades iraníes), la versión animada de Persépolis ha sido notica en los diarios El País (con entrevista breve a Satrapi), ABC o La Vanguardia. Para más información, consultar la web de la película en castellano. También se pueden ver en internet tres secuencias del largometraje.

Edición española

Persépolis ha sido publicado en España por Norma Editorial, inicialmente en cuatro volúmenes, aparecidos entre 2002 y 2004, de entre 76 y 96 pgs por entrega (tamaño 16,5x24,5 cm -muy similar a un comic-book-, tapa blanda con solapas), a un precio de 14,00 euros cada uno. Tras el éxito apreciable de la colección en su edicón individual (la colección vió varias reimpresiones, alcanzando Persépolis #1 la cuarta edición), una vez concluida la serie, Norma Editorial publicó la obra completa en un volumen integral, primero en catalán (abril de 2006) y luego en castellano (abril de 2007).
     El volumen integral en castellano es un tomo de 360 pgs b/n y 8 pgs color (tapa dura, tamaño 17x24 cm), publicado dentro de la Colección Nómadas, con un precio de 25,00 euros. Recopila los cuatro álbumes que forman la colección de Persépolis, más una historieta de 6 pgs a color publicada originalmente en 2003 en SZ-Magazin #44, e incluye una introducción (3 pgs) de David B. (La ascensión del Gran Mal).
     La edición en catalán no incluye las ocho páginas a color ni la introducción de David B., está editada en tapa blanda con solapas, y tiene un precio de 24,00 euros.
     Como curiosidad, comentar que los dos primeros álbumes de Persépolis también se publicaron en España en julio de 2005 dentro de un coleccionable de cómics que publicó el diario El País y que se vendían conjuntamente con el periódico de forma opcional.

 

"con esta obra, la ilustradora iraní Marjane Strapi ha logrado demostrar de un plumazo que el cómic es capaz como lo pueden ser la literatura o el cine de reflejar con crudeza los episodios menos dulces de la Historia. (...) Persépolis constituye una denuncia del fanatismo religioso y más concretamente de la represión ejercida por los fundamentalistas contra la mujer iraní. Que es sólo un símbolo de la represión generalizada ejercida contra la mujer por quienes se creen propietarios únicos de la religión islámica: los integristas. Pero lo demoledor de sus textos y de sus dibujos en la denuncia del fundamentalismo religioso no envidia en nada a las páginas de Los versículos satánicos [de Salman Rushdie] o Hijos de nuestro barrio [de Naguib Mahfuz]. Y por supuesto, excede en mucho a las tibias quejas de cineastas como sus compatriotas Abbas Kiarostami o Mohsen Majmalbaf. (...) ¿El secreto? Una mezcla de contundencia, sorna, desenfado, humor, sensibilidad y ausencia de victimismo barato, todo ello materializado en unas sobrias ilustraciones en blanco y negro de apariencia naif, en ocasiones inspiradas en las antiguas pinturas persas."
-- Borja Hermoso, El Mundo (6/mayo/2002)

"Es un trabajo lleno de matices que se revela como un fresco de la historia más reciente iraniana, explicado a partir de sus vivencias personales [de la autora]. Satrapi denuncia al intolerancia y la represión que supuso el integrismo que acabó con la vida de miles de personas que también habían luchado para derrocar la tiranía del Sha. La autora acabó marchando de Irán cuando era una adolescente y al recibir el premio [en el Salón del Angouleme 2002] declaró que en su país "las fronteras están abiertas oficialmente, pero siguen cerradas oficiosamente"."
-- Carles Santamaría, diario Avui (26/enero/2002)

"Mientras el cómic estadounidense de superhéroes se ha convertido en la reserva imaginativa del cine comercial, en Europa una nueva corriente reivindica la vigencia creativa y cultural del medio desde una perspectiva de autor. La autobiografía y la historieta de trasfondo social son los caminos emprendidos por estos nuevos creadores para demostrar la vigencia del cómic. Norma Editorial prepara la edición en septiembre de Persépolis, uno de los más representativos ejemplos de esta tendencia"
-- Jaume Vidal, diario El País (28/agosto/2002)

La autora

Marjane Satrapi (Rasht, Irán, 1969) estudió Bellas Artes en Teherán, y cansada de la censura y de la discriminación de la mujer que tenía que soportar en su país, en 1994 abandonó finalmente su país (había vivido cinco años en Austria en la segunda mitad de los 80) para marcharse a vivir y desarrollar su carrera artística en Francia. Tras su llegada a París entra en contacto con L'Association, donde la animan (especialmente David B., autor de La ascensión del gran mal y que ejerció de "padrino historietístico" de Satrapi) a crear un cómic donde reflejar sus vivencias y su visión de la sociedad iraní, de la que surge a finales de 2000 la serie Persépolis. Una vez concluidos los cuatro álbumes de esta obra, sus siguientes cómics han sido los álbumes autoconclusivos Bordados (2003), Pollo con ciruelas (2004), ambos publicados por L'Association en Francia y Norma Editorial en España, y donde insiste en el relato inspirado en hechos reales (ahora de familiares y conocidos) y sobre la vida en Irán.
      En otros campos artísticos, comentar que paralelamente a la realización de Persépolis Satrapi también escribió y/o ilustró varios libros dirigidos al público infantil: Sagesses et malices de la Perse (2001), Les monstres n'aiment pas la lune (2001), Ulysse au pays de fous (2001) y Ajdar (2002, este último también publicado en España por Norma Editorial). Y por supuesto, últimamente la actividad que le ha ocupado ha sido la película de animación de Persépolis, donde firma guión y dirección conjuntamente con Vincent Paronnaud.

Niwemang

Presentación de esta película sobre el Kurdistán cuyo título ha sido traducido como Media Luna.


El famoso y anciano músico Mamo ha obtenido permiso para actuar en un concierto en el Kurdistán iraquí. Su gran amigo Kako se encarga de conseguir y conducir el autobús escolar con el que recogerán a los diez hijos músicos de Mamo, repartidos entre diversos pueblos del Kurdistán iraní.

Mamo está decidido a recorrer los kilómetros que le separan del concierto a pesar de todos los obstáculos. Hace treinta y cinco años que el viejo músico kurdo espera volver a tocar en Iraq. No hace caso a la premonición de su hijo de que algo terrible le ocurrirá antes de la siguiente luna llena.

Mamo está convencido de que la esencia del concierto está en la voz celestial de una mujer. Decide ir a buscar a Hesho, que se ha refugiado en la montaña con otras 1.334 mujeres cantantes en el exilio. Pero convencer a Hesho no es tarea fácil; el exilio ha mermado su confianza en sí misma y su voz. Además, dado que en Irán está terminantemente prohibido que las mujeres canten delante de los hombres, es necesario esconder a Hesho en el autobús.

El viaje de Mamo, la cantante y los músicos no transcurre sin sobresaltos, pero su testarudez y fuerza les guía a través de aventuras, emociones y magia...



El director Bahman Ghobadi nos presenta su película.

Niwemang significa media luna

Niwemang significa “media luna” en kurdo, y hace referencia a que el Kurdistán tiene una parte visible y otra oculta. Espero que esta película convenza al espectador para que se acerque a la parte escondida... Niwemang también es un nombre de pila poco habitual en Kurdistán y el nombre de un personaje inesperado en la película.

El Kurdistán iraní

Niwemang está rodada en el Kurdistán iraní, cerca de la frontera iraquí, incluso rodamos unas cuantas escenas en Iraq. El Kurdistán ocupa zonas de Turquía oriental, el noreste de Iraq, el noroeste de Irán y Siria. Pero el pueblo kurdo no tiene fronteras. Hay unos 40 millones de kurdos repartidos por el mundo, la mayoría en Irán, Iraq, Turquía y Siria. Es una de las mayores etnias sin Estado propio o sin una zona geográfica oficial.

Comedia y tragedia

He visto muchas tragedias en mi vida, la tragedia está arraigada dentro de mí. Pero no me gusta hacer películas basadas únicamente en la tristeza, por eso añado algo de comedia. La mezcla de tragedia y comedia es la esencia de la vida del pueblo kurdo, que se ha enfrentado a tantos sufrimientos y tragedias en la historia. Se refugian en el humor y en la música para poder seguir adelante, para no perder la esperanza en un destino que no sea tan amargo.



Personaje kurdos

Los personajes de Niwemang se basan en personas que conocí en mi infancia. Son apasionados, muy emotivos. Siempre me inspiro en personas reales para crear los personajes de mis películas y, del mismo modo, suelo conocer los ambientes donde transcurre la acción. En este caso, la mayoría de los actores no son profesionales. En Kurdistán no hay actores profesionales ni industria cinematográfica, por eso me cuesta mucho reunir un reparto. Incluso así, trabajo con ellos como si fueran profesionales, les dirijo para que se metan en la piel de sus personajes.

Primera secuencia

Las peleas de gallos son frecuentes en Kurdistán. Suelen celebrarse los fines de semana y son un espectáculo popular. Tengo muchos recuerdos de peleas de gallos durante mi infancia, he visto muchas... Niwemang empieza con una pelea de gallos con muchos espectadores. Me apetecía compartir una atmósfera y una experiencia diferente con el público. Las peleas de gallos se basan en las apuestas, al igual que el viaje que Mamo y sus hijos están a punto de emprender. También me sirvió para presentar a Kako, un gran admirador de Mamo que conducirá el autobús durante el largo viaje.


Mamo, el viejo músico

Conozco a muchos como Mamo. Tanto él como sus hijos son personajes habituales; hay músicos así repartidos por todo Kurdistán. El viejo músico ha vivido bajo la opresión y quiere disfrutar tocando libremente la música que le apetezca. Ese deseo es en realidad una misión imposible, pero el viaje demuestra su amor por su país y la música.

Hesho, la voz celestial

La cantante Hesho en Niwemang representa a las miles de mujeres oprimidas a las que se prohíbe cantar en Irán. Ninguna mujer puede cantar delante de hombres y solo se les autoriza a cantar delante de mujeres en contadísimas ocasiones. La voz celestial de Hesho es un homenaje a las cantantes kurdas. En Niwemang la encontramos en un pueblo de montaña donde se ha refugiado con otras 1.334 cantantes. También quería rendir homenaje a todas las cantantes iraníes que ya no pueden cantar y que están exiladas en sus propios hogares. La voz femenina que se oye en la película pertenece a una alumna del compositor Hossein Alizadeh, uno de los compositores más famosos de Irán.


Música kurda

Aunque difiere mucho de una región a otra, la música tiene un papel importante en el vínculo solidario que une al pueblo kurdo. Todavía estoy por conocer a un kurdo que no cante o toque algún instrumento, del mismo modo que no existe un kurdo que no haya perdido a un ser amado en la guerra o por la opresión. La música les permite trascender el dolor. Me encanta la música, sobre todo la música kurda. No soy capaz de vivir, comer, descansar, pensar o escribir sin música. En casa siempre canto. Las ideas para mis películas suelen surgir mientras escucho música.

El Réquiem de Mozart

Llegué a esta película a través del Réquiem de Mozart. Mientras escribía el guión, mientras preparaba la película, siempre pensaba en Mozart y en Mamo al final de sus vidas. Para mí, el Réquiem tiene un gran parecido con el fascinante paisaje kurdo. Durante el rodaje, escuchaba a Mozart siempre que podía. Me gustaba la idea de transformar el personaje de Mamo en una especie de Mozart kurdo. Espero haberlo conseguido y haber acercado el espíritu de Mamo al de Mozart... No olvidemos que en 2006 hemos celebrado el 250 aniversario del nacimiento del músico vienés, pero que en mi país, a las mujeres se les prohíbe cantar.


Sobre el director

Bahman Ghobadi se ha convertido en uno de los directores más prometedores con solo tres películas en su haber. El director kurdo iraní ha conseguido rodar en circunstancias nada fáciles. Sus películas, centradas en la vida kurda, son duras y realistas, incluso chocantes, pero no suele olvidar el humor y la esperanza.

Nació en 1969 en Baneh, Irán, y estudió Cinematografía en Teherán. Empezó trabajando como fotógrafo industrial, además de rodar varios cortos en 8 mm y en vídeo.
Entre 1995 y 1999 los cortos “God’s Fish”, “Again Rain with the Melody”, “This Man Has Arrived” y “Life in Fog” fueron galardonados con numerosos premios. En 1999 trabajó como ayudante de dirección con el realizador Abbas Kiarostami, antes de rodar su primer largo, Época de caballos borrachos, por la que ganó la Caméra d’Or en el Festival de Cannes. En 2004 obtuvo la Concha de Oro del Festival de Donosti/San Sebastián por Las tortugas también vuelan.

Filmografía:

2000 ÉPOCA DE CABALLOS BORRACHOS
2002 GOMGASHTEI DAR ARAGH (Perdido en Iraq)
2004 LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN
2006 NIWEMANG (MEDIA LUNA)


New Crowned Hope (Nuevas esperanzas)

Niwemang forma parte de las películas del Festival New Crowned Hope, que comenzó durante el Año Mozart 2006. Esta iniciativa de la ciudad de Viena concedió al director artístico del Festival, Peter Sellars, la libertad de crear una celebración innovadora para conmemorar los 250 años del nacimiento del gran compositor. En vez de encargar obras que se centraran en el compositor, Peter Sellars decidió dejar que artistas de los campos de la música, teatro, arquitectura, artes visuales y cinematografía presentaran creaciones totalmente libres. El objetivo del Festival New Crowned Hope es que la música de Mozart sirva de inspiración y trampolín para obras contemporáneas que reflejen los problemas de esta nueva centuria. Con el apoyo de los productores ejecutivos Simon Field y Keith Griffiths, Peter Sellars ha pedido a siete realizadores que no pertenecen a la cultural occidental que participen en el Festival.

Caótica Ana de Julio Medem

Caótica Ana
 
 
2007 España - DIR: Julio Medem
INT: Nicolas Cazalé, Matthias Habich, Bebe Rebolledo, Manuela Vellés, Gerrit Graham, Lukas Haas, Raúl Peña, Charlotte Rampling, Asier Newman
 
Valoración: No lo lamentará
 

Ana (Manuela Vellés), una joven de 18 años, inicia un viaje, tanto físico como metafísico durante cuatro años. Sus pasos la llevan a Ibiza, Nueva York y Madrid, mientras va descubriendo, gracias a la hipnosis, que en su interior cohabitan las vidas de otras mujeres, todas muertas a los 22 años.

Fecha de estreno: 24 de agosto de 2007.

Como la tumultuosa psique de su protagonista (encarnada por la debutante Manuela Vellés), esta nueva película del director de "La ardilla roja" o "Tierra" no es una, sino muchas, quizá demasiadas: un viaje circular al origen con forma de terapia de hipnosis regresiva, una disección del proceso creativo, un manifiesto político en clave de cuento ingenuo, un canto al poder alumbrador de lo femenino frente al virus destructor de lo masculino, un retrato de mujer -y su biografía subjetiva (¡y coral!)- que es, a la vez, todas las mujeres, un homenaje al arte naïf de Ana Medem (la malograda hermana pintora del cineasta), y, entre algunas otras cosas, la película total de Julio Medem y, al mismo tiempo, la negación de Julio Medem, el apocalipsis de su discurso y un nuevo comienzo.
No es frecuente que un cineasta se exponga tanto como lo ha hecho Medem en su regreso a la ficción tras "Lucía y el sexo" (2001). "Caótica Ana" (que, a ratos, funciona como la más excéntrica película de reencarnaciones jamás rodada) combina el dominio de lo etéreo ya ejercitado por el creador con una curiosidad por lo concreto (en su vertiente más ideológica, pero también, ¡ay!, orgánica) que suma un factor de riesgo capaz de propiciar el extrañamiento de incondicionales, la burla de escépticos y el infarto de quienes, como este crítico, desearían que todo cineasta valiente cayese de pie, pero, también, la fascinación de aquellos que, sin duda, encontrarán en este insólito trabajo de Medem su bandera de culto.

Para devotos de la autoría kamikaze.
Lo mejor: los riesgos que asume Medem.
Lo peor: alguna ingenuidad ideológica.

Arriesgada, atrevida, arrebatada y desconcertante, "Caótica Ana" supone el regreso de Julio Medem a la dirección tras la polémica generada por "La pelota vasca, la piel contra la piedra" (2003). El propio cineasta nos desvela los secretos y misterios de su nuevo film en 11 pasos.

Estructurada como la cuenta atrás de una sesión de hipnosis, Caótica Ana confirma al vasco Julio Medem como uno de los cineastas menos autocomplacientes de nuestra industria. El proyecto nació con el propósito de rendir homenaje a Ana Medem, hermana del cineasta fallecida en accidente cuando se dirigía a la inauguración de una exposición sobre sus trabajos pictóricos. La Ana interpretada por Manuela Vellés también pinta, pero su mundo interior es el ámbito de una desafiante ficción: la crónica de un viaje interior en busca del origen, una aventura espiritual (y casi espiritista) que hurga en el pulso entre lo femenino como poder creador y lo masculino como poder destructor. El director desmenuza su película en los 11 pasos de una hipnótica cuenta atrás, 11 pautas necesarias para descubrir un trabajo que sorprenderá (e incluso agredirá) tanto a incondicionales como a escépticos. Cerremos los ojos y contemos hasta 1...

11. Un largo proyecto.
"Cuando empecé a escribir esta historia me sentí muy liberado, intuyendo la posibilidad de un rumbo nuevo. Caótica Ana es un proyecto que ha cambiado mucho a lo largo de todo su proceso: al principio, iba a ser una comedia casi blanca, aunque sabía que iba a introducir elementos más agrios y oscuros. Hubiese sido mucho peor película. Me propuse que fuera una comedia por una cuestión de higiene: como darme una ducha para limpiarme. Quería ayudarme a mí mismo haciendo una comedia, pero no tardó en aparecer el Caos como mito. Desde ahí se realiza, en un momento dado, un castigo al hombre de la guerra, al hombre que es capaz de matar. Es un castigo poético e inofensivo a la vez."

10. Del lienzo a la pantalla.
"La imagen que marcó mucho al personaje de Ana fueron los cuadros de mi hermana. Sabía desde el principio que Ana era pintora, y que sus cuadros serían los que pintó mi hermana entre el año 1989 y el 2001. Ese tipo de pintura a cera, colorista y optimista, define a un personaje que, curiosamente, no tiene tanto que ver con mi hermana: es mucho más naïf de lo que era ella. También es mucho más joven: Ana tiene la mitad de años de los que tenía mi hermana cuando murió. Hay una contradicción continua entre su apariencia y su fondo: ella sabe que algo ocurre por debajo, pero su manera de pintar hacia fuera, con un registro tan luminoso, es una estrategia para protegerse."

9. Símbolos.
"El ego y la individualidad son masculinos, y lo asociativo en general y el sentido de preservación de la vida son algo más femenino. El halcón y la alondra que aparecen al principio de la película simbolizan esos dos extremos."

8. Vidas anteriores .
"En la película es muy importante la idea de las terapias regresivas: algunas personas padecen una serie de traumas que no se pueden justificar por lo que les ha ocurrido en su vida, sino que tienen su justificación en alguna vida anterior. No soy muy partidario de la idea de la reencarnación, pero me ha interesado para explorar la idea de que estamos conformados con el material de los que ya han muerto. Nadie existe solo, nadie vive solo. Somos lo que somos porque otros fueron lo que fueron. La arcilla espiritual de la que estamos hechos está formada de material humano que ya vivió y que ahora está muerto. Ana está al final de una línea de mujeres jóvenes que murieron de formas parecidas, y violentas, a manos de algún hombre".

7. Contra el poder violento.
"No lo he querido decir hasta ahora, pero es una película política, aunque escrita en clave simbólica y metafórica. En cierto sentido es una fábula contra la tiranía, contra el hombre que ejerce su poder con violencia y agresividad."

6. El Caos vs. la Creación.
"Los babilonios decían que el principio de todo era el Caos, que es el mito de la Creación, y luego llegó el orden con su régimen circular y su tiranía. Todo se repite casi infinitamente, pero se llega a un punto, que dura un instante, en el que algo se rompe y ese es el momento del Caos: se vuelven a crear nuevas reglas a partir de una situación diferente. Esta transformación tiene una acción creativa. La película describe ese camino hacia la fractura de la circularidad, que es, también, un proceso de liberación."

5. El descubrimiento de una actriz.
"Sabía que lo más complicado en esta película iba a ser encontrar a la actriz que interpretase a Ana. Es el personaje más difícil que he escrito en toda mi carrera para cualquier actor o actriz. Cuando la conocí, enseguida percibí que Manuela Vellés podía ser Ana, pero todavía no era actriz, no sabía interpretar y había que estar muy cerca de ella para prepararla. Trabajé mucho con ella la concentración y la confianza. Ensayamos durante muchos meses. Una vez empezamos a rodar, salió esa energía preciosa de juventud y se descubrió a sí misma como una actriz de verdad."

4. Construir a partir de la hipnosis .
"Nos centramos mucho en la hipnosis consciente, con los ojos cerrados y luego con los ojos abiertos. Ya en los ensayos, trabajamos mucho con los ojos cerrados el hecho de que ella se fuera construyendo imágenes del pasado de su personaje, toda la memoria de Ana en la isla: especialmente, diez recuerdos que tenían que ser muy nítidos y muy vívidos sobre su infancia y adolescencia al lado de su padre. Ella se fue acostumbrando a construir sus propias imágenes y a sentir cosas por el personaje. Eso llevó meses. Tanto Manuela como yo nos sometimos a sesiones de hipnosis, asesorados por expertos."

3. De Diosa a bruja.
"Hace 2.000 años, más o menos, en la Humanidad ocurrió que en muchas religiones y culturas dejaron de existir las diosas. La idea del Dios patriarcal aniquila a la diosa y la rebaja a la categoría de bruja. Me interesó ese punto de partida por lo que tiene de injusticia."

2. Nueva tecnología.
"Poder rodar con una cámara Sony HDC F950 HdCam SR ha sido un placer. La tecnología nos acerca. El hecho de no tener negativo, no tener que cambiar el chasis, ahorrarte el proceso de revelado... Todo esto democratiza el cine. Con el tiempo, va a costar muchísimo menos rodar, y lo importante va a ser el uso que se haga de esa tecnología. El paso a las cámaras de vídeo popularizó un estilo determinado de encuadrar y mover la cámara, pero ahora las posibilidades son mucho más amplias. Con esta cámara he podido hacer movimientos que no se notan, pero que hubiese sido imposible hacer con una grúa o con una steadycam."

1. Fresco y joven .
"Me siento más fresco y más joven de lo que me correspondería ahora, a mi edad. Quizás en mi siguiente película vuelva a ser el adulto que supuestamente soy. Estoy trabajando en un guión coral con muchísimas ramificaciones y muchísimos personajes. Será algo muy nuevo para mí. Es un relato en forma de árbol y, en esta ocasión, se desarrollará bajo el signo de lo masculino".

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