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Poemas

Del poeta Javier Egea

 

Se publica en el Babelia de este fin de semana un reportaje sobre el poeta granadino con motivo de la publicación de la primera parte de sus obras completas:

http://www.elpais.com/articulo/portada/Andar/erguido/solo/elpepuculbab/20110423elpbabpor_43/Tes

Raro de luna I

Il y a des gens quelque part qui n´en peuvent plus de silence
(Hay en algún lugar personas que no soportan ya el silencio)

Louis Aragon



........Allí
donde las islas
donde floten los párpados aquellos
las negras islas
las definitivas arenas secretas allí
cuando se agota el brillo de los abordajes
allí mientras llaman las sirenas últimas
pequeña perla negra
donde las islas negras
........allí
donde quizá los cofres aquellos entonces entrevistos

........No No era este el lugar
Para ti siempre quise
avenidas sin látigo
plazas sin gentes pálidas que se desploman
chapoteando caen mientras que sangran y por siempre caen
del verdín de las gárgolas y de las cicatrices
sobre reinos vastísimos de laberintos y de topos
........caen

Quizá fuera posible
quizá pensé que al menos esa lluvia de los ojos de patio
algún día tomar las islas negras a embestidas
para tu cuerpo
para las cruces en el mapa de fuego

........No No era este el lugar
ni su aventura alquilada
definitivamente para ti

Pero oigo las andanadas secas contra muros y sueños
todo enmudece frente a las altas sienes sin alba
todos los brazos cierran sus mundos presentidos
en el punto de mira de la noche tirita su silencio
y mis ojos ahora perdidos
-ropa olvidada en perchas ya sin luna-
entre los siete por siete metros de estampida
buscan tus otros ojos perdidos
tus otros bosques sin galope

........Al entrar
siete por siete pozos por siete olas por siete labios despoblados
y a las charnelas
a su desvencijado saludo
respondo siempre habito este palacio
por los reinos del frío del frío
voy a las grutas del 2.º B
nadie con esa llave
nadie con esos ojos al entrar
siete por siete mares por siete soledades

¿Cómo contar ahora que la muerte se llama 2.º B
cómo decir 2.º B sin abismarse
por la tiniebla de porteros eléctricos y solos
cómo decir a nadie yo soy el enamorado del 2.º B
quién saca la basura del 2.º B
dónde se prende la luz del 2.º B
cómo vivir
cuando su nombre pálido te cerca?

Hay noches que no ofrecen
sino palomas ciegas en sus escaparates
Hay en algún lugar personas que no soportan ya el silencio

Soledades al filo de la pólvora
soledades que tienen chaqueta en su respaldo
soledades con banqueros al fondo
soledades de las torres
........las desmoronadas torres
soledades canallas bogando las venas y los albañales

No No era este el lugar ningún lugar nunca más un lugar

Funeral Blues de W.H. Auden

(Extraída de la interesante página de poesía: http://atlasdepoesia.blogcindario.com/

FUNERAL BLUES

Detengan los relojes
desconecten el teléfono
denle un hueso al perro
para que no ladre
Callen los pianos y con ese
tamborileo sordo
saquen el féretro...
Acérquense los dolientes
que los aviones
sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo
el mensaje...
él ha muerto.

Pongan moños negros
en los níveos cuellos de las palomas
que los policías usen guantes
de algodón negro

Él era mi norte mi sur
mi este y oeste
mi semana de trabajo y mi
domingo de descanso
mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción

Creí que el amor perduraría
por siempre.
Estaba equivocado.

No precisamos estrellas ahora...
Apáguenlas todas
Envuelvan la luna
desarmen el sol
Desagüen el océano y
talen el bosque
porque de ahora en adelante
nada servirá.

WH AUDEN

Collige virgo, rosas de Luis Alberto de Cuenca

"Collige virgo, rosas" (Luis Alberto de Cuenca)

Collige, virgo, rosas

Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlete los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.
("Collige, virgo, rosas", Por fuertes y fronteras, Luis Alberto de Cuenca)

"Los llindes d´un corazón" de Berta Piñán

Percorrí los caminos del agua.

d´Istambul a Venezia, la nieve en St. Michel,

tocala dolía, alcuérdome, los regatos

nes manes y l´arena cruzando

un océanu más llargu

que l´olvidu, el llagu Constanza

y los iviernos, ellí asomé un día,

los oasis, bebí d´aquelles fontes.

Entainé aína los caminos del home,

paréme nes ciudaes, compré especies

les que quixi, nuna esquina de Praga,

nuna mísere caleya qu´acaba nel Moldava

vi una nueche el rostru de la muerte

y xuro que sorrió mientres pasaba.

Conocí animales que tovía nun teníen

nome, contemplé inxenios, la inútil,

absurda maquinaria que mide los retayos

del tiempu, el tráficu en Bombay, la carretera

de Sintra y unos versos que prefiero escaecer.

Lleí a los clásicos y comí al pie de los caminos

munches veces con xente que falaba llingües

diferentes, teníen dioses diferentes.

Exploré los caminos del aire,

contemplé minaretes y mezquites, torres,

el sol saliendo en Chichén Itzá, l´aguya de

Colognia, una tarde a soles, en monte, y les ruines.

Percorrí, les siendes, les pontes,

los caminos, pero nin un solu pasu di

fuera de les angostes llindes

del to corazón.

"Despedida" de Alejandro Aura

DESPEDIDA

Así pues, hay que en algún momento cerrar la cuenta,
pedir los abrigos y marcharnos,
aquí se quedarán las cosas que trajimos al siglo
y en las que cada uno pusimos nuestra identidad;
se quedarán los demás, que cada vez son otros
y entre los cuales habrá de construirse lo que sigue,
también el hueco de nuestra imaginación se queda
para que entre todos se encarguen de llenarlo,
y nos vamos a nada limpiamente como las plantas,
como los pájaros, como todo lo que está vivo un tiempo
y luego, sin rencor, deja de estarlo.

¿Se imaginan el esplendor del cielo de los tigres,
allí donde gacelas saltan con las grupas carnosas
esperando la zarpa que cae una vez y otra y otra,
eternamente? Así es el cielo al que aspiro. Un cielo
con mis fauces y mis garras. O el cielo de las garzas
en el que el tiempo se mueve tan despacio
que el agua tiene tiempo de bañarse y retozar en el agua.
O el cielo carnal de las begonias en el que nunca se apagan
las luces iridiscentes por secretear con sus mejillas
de arrebolados maquillajes. El cielo cruel de los pastos,
esperanzador y eterno como la existencia de los dioses.
O el cielo multifacético del vino que está siempre soñando
que gargantas de núbiles doncellas se atragantan y se ríen.

Lo que queda no hubo manera de enmendarlo
por más matemáticas que le fuimos echando sin reposo,
ya estaba medio mal desde el principio de las eras
y nadie ha tenido la holgura necesaria para sentarse
a deshacer el apasionante intríngulis de la creación,
de modo que se queda como estaba, con sus millones,
billones, trillones de galaxias incomprensibles a la mano,
esperando a que alguien tenga tiempo para ver los planos
y completo el panorama lo descifre y se pueda resolver.
Nos vamos. Hago una caravana a las personas
que estoy echando ya tanto de menos, y digo adiós. 

 Publicado el 30 de julio de 2008, fecha de su muerte, en su blog

Tú y tu desnudo sueño

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.

Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo

y tú, inocente, duermes bajo el cielo.

Tú por tu sueño y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves

te me encierran, recluyen, roban. Hielo

cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo

que alce hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura

-cauce fiel de abandono, línea pura-

tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño

yo insomne, loco, en los acantilados

las naves por el mar, tú por tu sueño.

      GERARDO DIEGO

"La muchacha del semáforo" de Joan Margarit

La muchacha del semáforo

Tienes la misma edad que yo tenía

cuando empecé a soñar en encontrarte.

Entonces no sabía, igual que tú

no has aprendido aún, que llega el día
en que el amor es este arma cargada
de soledad y de melancolía
que está apuntándote desde mis ojos.
Tú eres la muchacha que busqué
cuando aún no existías.
Y yo el hombre hacia el cual
querrás un día dirigir tus pasos.
Pero entonces estaré tan lejos de ti
como estás tú de mí en este semáforo.

-Joan Margarit

"Bando" de Manuel María

 

 

Prohíbeselle a lúa

andar ceiba de noite polo ceo.

A lúa é unha tola que anda espida

dando mal exempro ás nenas castas

i ós fillos de famillia.

Pagarán trabuco os poetas.

Prohíbese soñar de 10 na 11.

Prohíbese tamén derramar bágoas.

Pódese chorar tan só cando hai sequía

pra que non fiquen valeiros os pantanos.

 

                       Documentos personaes (1958)