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Teatro

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Sala TAL xaneiro 2009

Roberto Cordovani y Eisenhover Moreno se convierten en el doctor Jekyll y míster Hyde

Los directores del Teatro de Arte Livre estrenarán esta adaptación teatral del clásico victoriano.

Roberto Cordovani y Eisenhower Moreno abandonan el habitual ambiente glamuroso que envuelve a sus obras para afrontar el conflicto interno que simboliza la obra de Robert Louis Stevenson Dr.Jekyll y Mr. Hyde .

Tras una preproducción de varios meses, los directores del Teatro de Arte Livre estrenarán mañana esta adaptación teatral del clásico victoriano. La obra plantea el conflicto interno del ser humano y de la lucha entre el bien y el mal. La adaptación es fiel a la intención original del autor y obliga al público a enfrentarse dialécticamente con las vacilaciones morales entre la respetabilidad externa, la lujuria interior y la hipocresía social.

Roberto Cordovani y Eisenhower Moreno interpretan los doce personajes que participan en la obra. Cuarenta y cuatro cambios de ropas, doscientos cambios de luces, cuarenta movimientos de decorados, catorce películas insertadas durante la trama, así como treinta y seis aportaciones musicales, ayudan a recrear el fantástico clímax descrito por Stevenson.

Hamlet de Juan Diego Boto

Teatro caixanova xaneiro-2009

Juan Diego Boto, el primer Hamlet español del nuevo siglo

El príncipe de Dinamarca ideado por el un dramaturgo, poeta y actor inglés, Shakespeare, ha llegado al teatro contemporáneo español marcando una nueva era de la mano del actor y director Juan Diego Botto. Su Hamlet es muy distinto a todos los que se recuerdan en la escena e incluso en el cine.

No es un joven romántico y atormentado que sufre por las esquinas, calavera en mano, este aristócrata danés no esconde su enfado e indignación, además de no querer venganza y preferir que la verdad salga a la luz.

Juan Diego Botto acompañado de los actores Marta Etura, Nieve de Medina o Luis Hostalet, señaló en múltiples ocasiones que con esta adaptación se perseguía que fuera lo más fiel posible a la versión original de Shakespeare, intentando, a la vez, que se hiciera muy comprensible para cualquier espectador, para que cualquiera pueda entenderla, comprenderla o emocionarse. En el elenco original, figuraba también el actor español José Coronado, que dejó la gira hace unos meses.

HERMANAS DE CAROL LÒPEZ

http://www.elpais.com/articulo/arte/fin/comedia/Germanes/Carol/Lopez/elpepuculbab/20080329elpbabart_9/Tes/

OURENSE, 1 festival de teatro internacional   Auditorio, sábado 1 de novembro de 2008

CRÓNICA: PURO TEATRO

Al fin una comedia: 'Germanes', de Carol López

Marcos Ordóñez 29/03/2008

 

La autora y directora no dirige, elige y, si hace falta, corrige. La obra, con una estructura netamente chejoviana, combina un ritmo trepidante con un tempo imprevisible marcado por el tejido narrativo. Todo fluye con extrema naturalidad

Hay que ser muy valiente para hacer comedia. Para arriesgarse a ser tildado de banal, evasivo, "comercial". En el teatro de hoy, como en casi todo, puedes colar matute a poco que ahueques la voz y proclames que tu ceñudo latazo es una "reflexión". El público bostezará hasta la dislocación mandibular, pero saldrá convencido de haber visto algo muy importante. ¡Cuantísimas "reflexiones" con pretensiones de profundidad hemos tenido que soportar! Dan ganas de decirles: "Por favor, limítense a narrar, que la reflexión, si se tercia, ya la haremos nosotros". Elegir la comedia como género, como vehículo, como tono, es toda una opción vital. Y moral. En la verdadera comedia todos tienen sus razones, y la vida fluye en su alternancia de risa y dolor. La verdadera comedia, la que no es farsa burda y descabellada, requiere arquitectura y naturalidad, dotes de observación, conocimiento del ser humano, comprensión y respeto por los personajes. Con la comedia no hay red. Si la gente no se ríe, si no se reconoce, te vas al garete. Las reflexiones y las pantallitas no van a salvarte. Carol López hace comedia. Se salva y nos salva. Germanes, en la Villarroel barcelonesa, es su nuevo regalo. Nos parte de risa y nos parte el alma y luego nos ofrece los instrumentos para tratar de recomponerla. La comedia empieza y acaba con una muerte. La primera está clara desde el comienzo, cuando la compañía, de luto, recibe al público en el vestíbulo, bajo la esquela del padre. La segunda es una incógnita, magistral y elípticamente anticipada, sin clarines de aviso. Aparentemente es su texto más clásico hasta la fecha. Un prólogo, dos actos, un epílogo. Un espacio único: la cocina familiar, impecablemente levantada, y abierta al jardín, por Bibiana Puigdefábregas. Si sus anteriores entregas (Versión original subtitulada, Last chance) remitían a modelos cinematográficos (Allen, Rohmer centrifugado, Tarantino), Germanes está más cerca de Ayckbourn y de Agnès Jaoui. Y de Chéjov. Alguna gente llega a la sala pensando que la obra es una puesta al día de Las tres hermanas, y aunque sólo conserve la frase inicial del drama ("hace un año que nuestro padre murió") y un guiño burlón a Tío Vania, su estructura es netamente chejoviana: parece no pasar nada y pasa todo, la dicha y la melancolía, la desesperación grotesca, la serenidad terminal. No tiene Germanes una construcción matemática, inflexible, un encadenado de causas y efectos, sino una singular e inesperada tensión entre las fulgurantes punchlines, que parecen pedir un ritmo trepidante, y ese tejido narrativo que sigue su propio e imprevisible tempo, con súbitas explosiones (el baile liberador de Girls just wanna have fun), giros inesperados y confesiones a media voz, acunadas por el conmovedor bolero, que cierra la pieza y abre la última ventana a un atardecer eternizado por la memoria. Todo sucede con una extrema naturalidad, del mismo modo que los personajes pasan del catalán al castellano. Todo es como debe o debería ser. Y, a Will gracias, las elipsis tienen lugar sin un solo fundido en negro, contraviniendo los mandamientos no escritos de la modernidad.

Su trabajo como autora y directora sigue las reglas del finado Fernández (Tito, para los amigos). Carol López no dirige, elige. Y, si hace falta, corrige. Elige a los actores sabiendo lo que le pueden dar. Elige según el physique du rôle y, sobre todo, según el temperamento. No le interesan los grandes nombres, ni las estrellas televisivas que suelen llevar mucha gente al teatro. En los ensayos juegan en serio. Se improvisan situaciones y diálogos que luego ella fija, amplía o descarta. María Lanau (Inés, la hermana mayor) no es una actriz "popular", pero da de perlas el perfil de pija sarcástica, hiperneurótica. Tiene un momentazo desbordante: la escena del gazpacho. Han de verla, y oírla. De haberse estrenado Germanes en los cincuenta, sería tan comentada como la célebre escena de las uvas de Una señorita de Valladolid. Irene, la segunda hermana, es Montse Germán. Ya demostró su cálida intensidad, su luz entreverada de sombra, en la estupenda Ficción, de Cesc Gay. Ivonne, la hermana pequeña, encantadoramente promiscua porque "se está formando", tiene la frescura desinhibida de Aina Clotet, una de nuestras mejores actrices jóvenes. La madre, Isabel, es Amparo Fernández, la gran revelación de Germanes. Hace Mihura sin saberlo y es la versión levantina de Frances Conroy en Dos metros bajo tierra. Habla con el padre muerto ("Ignacio, las cosas cambian. Mira si cambian que ayer estabas y hoy no estás"), mientras devora martinis; quiere seguir viviendo, seduciendo. Y proclama su código en el showstopper que cierra el primer acto, cuando se ríe de la luna y rompe a cantar Non, je ne regrette rien. Si Germanes fuera una película de Woody Allen, Paul Berrondo (Alex) sería Sam Waterston. Tiene el papel más difícil. El que calla, el que escucha, el que equilibra. Y también lo borda. Marcel Borrás (Igor, el hijo de Irene) pasa de la violencia muda al incesto más deliciosamente natural desde Le souffle au coeur, culminado, silbado y bailado sobre la melodía feliz de What a Day for a Daydream, de los Lovin' Spoonful. Sólo le pondría dos pegas a este estupendo espectáculo: el flash-back inicial, que no es confuso en sí mismo sino, tal vez, por la manera en que está montado, y un cierto desajuste de ritmo en el primer cuadro, que encontrará su patrón a medida que el público se lo marque. Una parte de mi cabecita pediría ceñir o apoyar más algunas réplicas brillantes que corren el riesgo de pasar inadvertidas, pero la otra entiende, o cree entender, que eso desembocaría en un riesgo mayor: colocar al público en el stacatto de la comedia de situación, chocando abiertamente con el "fluido chejoviano" del que antes hablaba. No, Carol López sabe lo que se hace. Pónganse en sus manos y vean Germanes: me lo agradecerán.

Germanes. Teatro Villarroel de Barcelona. Hasta el 4 de mayo.

 

a piragua do centro dramático galego Vilagarcía 6-05-07

O SALÓN TEATRO OFRECERÁ CINCO FUNCIÓNS SEMANAIS ATÉ O 13 DE MAIO

O CDG estrea "A piragua" con dirección e dramaturxia de Cándido Pazó

[13/04/2007] O Salón Teatro de Santiago de Compostela acolle hoxe 13 de abril, ás 21:00 horas, a estrea da obra A piragua, un texto escrito e dirixido por Cándido Pazó como resultado da súa experiencia como primeiro dramaturgo residente do Centro Dramático Galego (CDG). A obra, coa que a compañía pública culmina o seu plan de produción propia para a actual temporada teatral 2006-2007, parte dunha simple anécdota -que se crea porque un veciño garda unha piragua nunha praza de garaxe- para enfiar un discurso dramático que traslada ao espectador a liña argumental esencial que verdadeiramente sustenta a proposta escénica: a violencia doméstica.

Escena de

Para esta montaxe, que supón o primeiro traballo de dirección de Pazó para o CDG desde 1995, o polifacético dramaturgo conta cun elenco encabezado pola parella protagonista, que compoñen Xosé Manuel Olveira "Pico" –no papel de Delio- e Susana Dans –no de Rosa-. Xunto a eles, Iolanda Muíños, Marcos Orsi, César Goldi, Ricardo de Barreio e Marián Bañobre completan o equipo interpretativo das sete personaxes deste novo espectáculo que ocupará até o 13 de maio o Salón Teatro, tanto en funcións escolares como para público xeral.

Prestan tamén a súa colaboración artística para a posta en escena Carlos Alonso (escenografía e vestiario), Manuel Riveiro Hermo (composición musical), Afonso Castro (deseño de iluminación) e Dolores Centeno (maquillaxe). Na tarefa de dirección prestaron apoio a Cándido Pazó Belén Pichel como axudante e Avelino González como asistente.

CONECTAR COAS PROBLEMÁTICAS ACTUAIS

Se na súa anterior produción para público adulto, O regreso ao deserto, o CDG enfrontaba temas como a emigración e as raigames sociais; nesta ocasión, o asunto dramático de A piragua xira arredor da lacra da violencia de xénero, da que a compañía de teatro institucional achega a súa visión a través da creación de Pazó. A nova produción insírese deste xeito dentro da liña marcada pola directora do CDG, Cristina Domínguez, de conectar a temática das propostas teatrais públicas coas vivencias e preocupacións que caracterizan á sociedade actual.

Tralas funcións en Compostela, A piragua seguirá unha serie de representacións por distintas localidades galegas até o 30 de xuño, entre as que se atopan Ourense (Teatro Principal, 17 de maio), Vigo (Centro Cultural Caixanova, 19 de maio), Noia (Teatro Coliseo Noela, 1 de xuño), Pontevedra (Pazo da Cultura, 8 de xuño), Cangas (Auditorio Municipal, 16 de xuño), O Barco de Valdeorras (Teatro Lauro Olmo, 22 de xuño) e Narón (Auditorio Municipal, 29 e 30 de xuño).

A PARTIR DUNHA REUNIÓN DE VECIÑOS

O argumento da peza parte dunha reunión da comunidade de propietarios dun edificio. No momento dos rogos e preguntas, un propietario protesta porque hai un veciño que ten unha piragua na súa praza de garaxe. A comunidade divídese nos seus pareceres: nin os estatutos da comunidade nin a Lei de Propiedade Horizontal din nada sobre o uso específico das prazas de garaxe pero, segundo argumentan outros propietarios, as cousas son como son, como teñen que ser, e é obvio e natural que as prazas de garaxe foron creadas para ter nelas vehículos automóbiles.

Acompañando á comunidade no desenvolvemento desta discordia, que se prolonga varios días, vaise descubrindo, xunto co resto das personaxes, que nun dos pisos está a desencadearse un episodio de violencia doméstica. É unha situación que sempre existiu dunha maneira máis ou menos larvada, pero que ultimamente está intensificándose, ou cobrando máis visibilidade, debido á nova actitude da vítima. Trátase dunha muller que, farta de achantar e ante unha progresiva toma de conciencia, decide encararse para establecer unhas novas regras de xogo: as cousas poden e deben ser doutra maneira.

A piragua ofrece en Santiago de Compostela cinco representacións semanais, de mércores a domingo. Os mércores e xoves ás 11.00 horas desenvolveranse as funcións escolares para as que como apoio docente o CDG elaborou un dossier pedagóxico, escrito por Ánxela Gracián. As representacións para o público xeral terán lugar ás 20.30 horas os venres e sábados, e ás 18.00 horas os domingos. As entradas poranse á venda no despacho de billetes desde dúas horas antes do comezo do espectáculo a un prezo de 10 € os venres e sábados (cos desconto do 40% para estudantes, titulares de carné xove e maiores de 65 anos), e de 5 € para os domingos, día do espectador

En un lugar de manhattan (Els Joglars)

 

 

Rafael Esteban

 

Ilustración: Arnal Ballester
Ilustración: Arnal Ballester

Algo deben haber hecho los vanguardistas a Albert Boadella y Els Joglars. Si no, no se entiende la fijación que el director catalán y su compañía tienen con los artistas a la última. Primero fue en 'El retablo de las maravillas' donde arremetían contra los modernos y, ahora, cuando prácticamente no han empaquetado los bártulos de su estreno cervantino, regresan al mismo espacio con 'En un lugar de Manhattan', su versión de 'Don Quijote' que representarán en el Teatro Albéniz hasta el 8 de enero.

La obra surgió como una propuesta de la Comunidad de Madrid para conmemorar el cuarto centenario de la publicación del libro de Cervantes. Al grupo le pareció bien la idea, estudió la situación y encontró en los numerosos montajes de este año -que han convertido al personaje de «Alonso Quijano en un 'mindundis' cualquiera», según Boadella, responsable de la dramaturgia y dirección de la obra- el enemigo con el que batirse de manera quijotesca: la vanguardia.

Personajes femeninos

Una vez escogido el asunto, faltaba poner nombre a los nuevos molinos de viento a los que se iba a atacar. El honor le ha correspondido a una directora de teatro argentina, interpretada por Pilar Sáenz, que para sentar cátedra traslada a Manhattan la localización de un montaje que está preparando. Pero la ocurrencia de la moderna 'regista' continúa, pues «tratando de no contaminarse con el libro de Cervantes, decide no leerlo», en palabras del principal actor de la compañía, Ramon Fontserè, «sino que quiere hacerlo suyo y montar una obra con la idea que, según ella, tienen los españoles del personaje».

Y, ya como remate de la faena, «pretende ser más original que nadie y decide la 'pajarada' de que Don Quijote y Sancho sean dos personajes femeninos, interpretados por mujeres» (Minnie Marx y Dolors Tuneu, respectivamente), en vez del arcaísmo de que esos papeles sean representados por hombres.

Pero un elemento se le escapa a la revolucionaria de la escena. La directora se topa, al igual que les pasó con la Iglesia a los dos personajes creados por Cervantes, con un par de fontaneros del teatro que le chafan el experimento, descubriéndose como «los auténticos Don Quijote y Sancho».

Ambos, «con su comportamiento y su forma antigua de hablar, ensalzan una manera quijotesca de ver la vida, que contrasta con la vanguardista propuesta de la directora», continúa Fontserè, quien interpreta al fontanero-Quijote, mientras que Pep Vila es su compañero de partida.

Un mundo de valores

A este hecho se suma el comportamiento de los 'auténticos' actores durante el ensayo del montaje. Éstos se encuentran con una situación, en un principio, desconcertante, que luego tratarán de aprovechar y se adentran, junto a los fontaneros, en un universo totalmente desconocido para ellos.

Este mundo propugna valores como «la caballerosidad, el honor, la dignidad y la defensa de unos ideales», sin importar el resultado final de los acontecimientos. Frente a eso, se sitúa la falsa modernidad de la directora, que busca la apariencia por encima de todo, y a quien no le importa si, en realidad, lo que hace con su producto es «vender humo o algo más sólido».

Fontserè reivindica el Quijote 'antiguo', «el de las crestas de locura». El actor ve al personaje y a su compañero Sancho -al igual que la mayoría de los últimos papeles que ha hecho, entre los que cita el punto quijotesco de algunos de ellos, caso de Dalí o del también cervantino de 'El retablo de las maravillas'- como «gente con ideas muy sólidas, espíritus muy abiertos, librepensadores sin tener miedo de ser incorrectos», una definición que cuadra muy bien con la filosofía de Els Joglars.

Preparativos

La formación, con Boadella al frente, es la única responsable de todos los aspectos de este montaje, preparado durante un año en una masía de Cataluña con su ya tradicional método de trabajo.

 

Mi debilidad por el teatro de Els Joglars es confesa y desde hace algunos años procuro no perderme ningún montaje de la compañía encabezada por Albert Boadella. Ahora nos presentan “En Un Lugar de Manhattan” una obra que surge por un encargo de la Comunidad de Madrid, parece que directamente por su presidenta, Esperanza Aguirre, cosa que no deja de sorprenderme aunque favorablemente. No se si tendrá que ver con la oposición de Boadella al proyecto nacionalista y la implicación de la izquierda catalana en él. O con la creación de esa plataforma junto a otros intelectuales como Félix de Azua, Arcadi Espada, etc., para protestar por la deriva nacionalista de Catalunya e intentar formar un partido político de corte progresista y no nacionalista. Pero sean cuales fueren las razones extra-culturares del encargo, la elección de Els Joglars para realizar un montaje de teatro que conmemore el IV centenario de la publicación del Quijote, parece de lo más acertada desde un punto de vista meramente artístico: por una parte porque el último montaje de la compañía, El Retablo de las Maravillas, demostró que la compañía tiene recursos, perspectiva, gusto y sentido analógico-crítico para interpretar a Cervantes en clave actual, sin que por ello se pierda en un ápice la genialidad de su obra. Por otra parte, está sobradamente demostrado que Els Joglars es una de las compañías más solventes, ingeniosas, críticas, originales y depuradas técnica y artísticamente de nuestro teatro contemporáneo.

Con este convencimiento acudí al Teatro Albéniz de Madrid, sin disimular cierta emoción por estar ante un nuevo montaje de Els Joglars y para disfrutar de este particular homenaje al Quijote. Un homenaje que no se resiste a la crítica del revisionismo de este clásico de la literatura, lo que le da a Boadella un nuevo argumento para cargar contra las vanguardias que tanto le incitan a la sátira. En ese aspecto En Un Lugar de Manhattan, recoge las constantes del teatro de Els Joglars, no sólo por su particular vendetta frente a las expresiones artísticas rupturistas e incomprensibles, sino porque también retoma los puentes que establecen los clásicos con la crítica a la realidad actual o especiales fijaciones como esa exaltación del folcklore catalán como seña de identidad, que ya fue objeto de sus ironía en montajes anteriores, especialmente en "La Increíble historia del Dr. Floit & Mr. Pla".

Lo mejor de la obra es que el ingenio de Boadella como dramaturgo vuelve a relucir en escena y el trabajo de los actores sigue siendo impecable, porque denota una preparación meticulosa en expresión corporal, voces e interpretación y porque la compañía se ha consolidado como un engranaje de precisión interpretativa, que aprovecha al máximo las virtudes de sus componentes. Ramón Fontserè vuelve a estar inmenso, Pep Vila, al igual que en “El Retablo”, es el escudero perfecto y las aportaciones de Xavier Boada, Xavi Sais, Dolors Tuneu, Jesús Agelet, Minnie Marx, Francesc Pérez y Pilar Sánchez son imprescindibles para este montaje, que quizás sea el que más vocación coral tiene de los puestos en escena por la compañía.

Por contar algunas pequeñas decepciones del montaje, quizás está sea una obra en la que el ritmo al que nos tiene Els Joglars se ralentice un poco y en el que los sketch estén incluidos con más artificiosidad, dado que parece predeterminado que algunos pasajes del Quijote (La Aventura de los Galeotes, el yelmo de mambrino, los turcos y la berbería…) eran de referencia inevitable para la Boadella. Algunos de estos engarces son algo forzados, otros están hechos con un ingenio que minimizan la impresión anterior. También la escenografía es más simple y funcional que en otras ocasiones, pero en cambio hay una gran labor de vestuario y una inteligente y visual utilización de las impresionantes armaduras que aparecen en la obra.

Dice Boadella que ya no quedan Quijotes en España, que esa impronta soñadora, justiciera y un poco desvariada se ha borrado de nuestra esencia en aras de actitudes más mundanas y probablemente más mezquinas. Quizás tenga razón y este Quijote tan especial, es una divertida, disparatada y a la vez lúcida argumentación de esta afirmación.

Illa Reunión

 

 

Illa Reunión

CDG

Ana Vallés, logo do peche da Sala Galán, alíase co Centro Dramático Galego para poñer en escena un espectáculo no que se mesturan teatro, danza e música. Con esta montaxe, na que participan 14 intérpretes, ábrese a programación de produción propia do CDG.

Este proxecto artístico inaugural da nova etapa aberta no CDG indaga nas novas formas de expresión escénica e se desenvolve nos límites entre teatro, música e danza a partir do concepto da viaxe e as súas distintas interpretacións como pretexto.

Enmarcada no "Ciclo violeta" que deseñou a Consellería de Cultura e Deporte para este mes de marzo sobre a creación feminina en Galicia, a proposta escénica é exemplo "dunha cultura galega aberta ao mundo e á realidade."

Ana Vallés avanzou que o espectáculo utiliza a idea da viaxe e o mito do viaxeiro como pretexto para unha creación colectiva que funde os límites entre o teatro, a danza e a música e xoga co intercambio de cometidos entre o grupo de intérpretes, que actúan, bailan e tocan en directo distintos instrumentos.

Un elenco de 14 actores, bailaríns e músicos desenvolve unha intensa interpretación coral, que durante toda a obra se mantén nun plano paralelo ao das intervencións individuais. Nestas, os intérpretes comunican historias reais, propias e alleas, fundamentadas nos sentimentos contraditorios desatados por viaxes transcendentais nas súas vidas.

A acción desenvólvese nun espazo escénico diáfano, que concede gran protagonismo aos matices da luz deseñada por Baltasar Patiño e ao especial plano sonoro que aporta a música en directo dos instrumentos de vento (bombardino, trompeta, tuba) e de percusión que empregan músicos e actores.

Final de Película de Gustavo Pernas

Caixanova presenta o venres 28 de abril de 2006, ás 22’30 horas, a representación de FINAL DE PELÍCULA a cargo de ANCORA PRODUCCIÓNS, autor e director Gustavo Pernas Cora, gañadora do XII Premio Rafael Dieste -2005,  no Teatro-Sala de Concertos do Centro Cultural Caixanova en Vigo.

 

Unha película alemana subtitulada estase  a  proxectar en sesión de madrugada nun minicine. Só hai catro espectadores solitarios na sala, sen relación entre eles, dous homes de mediana idade, “O espectador” e “O home”, un rapaz de vintedous anos, “O mozo”, é unha muller madura, “A muller”. Cando a película está próxima ó clímax, interrómpese, deixando ós espectadores sen coñecer o final. Diante das protestas daqueles, “O acomodador”, un home vello que agacha e disimula a súa cegueira, promete repoñer a proxección, pero a espera prolóngase de máis e os clientes especulan sobre os posibles finais da película e interpretan de xeito moi diverso e mesmo contraposto o seu argumento. O personaxe máis polémico da ficción cinematográfica é unha rapaza, unha inmigrante turca que traballa de asistenta no fogar dunha familia alemana de clase media e que sofre os aldraxes dos seus membros. A través das diferentes lecturas, os espectadores amosan cadanseus caracteres, ideoloxías e comportamentos que os levan a desenvolver pequenos conflictos entre eles. Un apagón aumentará a expectativa de recomezar a sesión, pero un novo personaxe aparece na escena, “Mayra”, unha muller nova, de orixe colombiana, que se refuxia no cine, perseguida por un descoñecido. Á trama e ó suspense da película súmase agora a historia da rapaza que presenta moitas semellanzas co personaxe fílmico e que aumenta a intriga da sesión nocturna. As diferentes posturas dos espectadores en relación á película amósanse agora nas actitudes respecto de “Mayra”, que van desde a protección do “acomodador”, “A muller” e “O espectador”, pasando polo namoramento de “O mozo”, ate o desexo máis carnal pola parte de “O home”. Daquela os conflictos reais se sucederán na sala, mesturándose cos da ficción ate confundirse e semellar que os espectadores encarnan os papeis da película. Cando “O acomodador” amaña a máquina de proxección, o final da película xa está presto a resolverse na sala mediante as accións dos espectadores.

 

O elenco está formado por Anxela G. Abalo, Vicente De Souza,  Fernando  Morán, Xabier  Deive,  Estíbaliz  Veiga,  Marcos Pereiro.

O libro parte da manipulación da linguaxe que fan os individuos para amosar aspectos da sociedade contemporánea coma a insolidaridade, a educación ou a inmigración.

A. Ramil.A Coruña

Seis persoas asisten á proxección dunha largometraxe nuns minicines cando a película é interrumpida por unha avería. Mentres se soluciona o problema, vense na obriga de conversar entre eles. Así comeza a obra de teatro Final de película de Gustavo Pernas (Viveiro, 1959) -gañadora do premio Rafael Dieste 2005- na que o autor fai unha crítica da falta de comunicación que existe na sociedade contemporánea.
"Na actualidade, a linguaxe non é utilizada para a súa verdadeira función que é a de comunicar. As persoas manipulan as palabras e istas convértense nunha arma en favor dos intereses de quenes as pronuncian" sinalaba onte Pernas, na presentación da súa obra na Coruña.
A consecuencia desta actitude é, para o autor, a constante manipulación e dominación duns individuos sobre outros. Unha idea que a través de metáforas está presente ao longo de toda a obra, que supón o primeiro drama do autor.
Partindo desta "banalización" da linguaxe e dos diálogos que establecen os protagonistas de Final de película, Pernas aborda temas de candente actualidade na sociedade do século XXI coma a solidaridade, a educación, a identidade ou a inmigración.
Este último tema foi destacado durante a presentación polo autor. "Unha persoa do chamado primeiro mundo recibe a outra dun país extranxeiro cunha falsa hospitalidade que non agocha máis que hipocresía. Isto ocurre na obra, onde un dos personaxes é colombiano e revoluciona aos demais" indica Pernas.
O escritor galego amósase preocupado pola situación do home e afirma que "a sociedade actual oculta unha gran bomba que pode estoupar en calquer momento. Vivimos nunha democracia sofisticada, onde prevalece a libertade de expresión pero que, ás veces, encúbrese dos fantasmas do fascismo".
Gustavo Pernas, que alterna a súa faceta coma escritor de dramática coa de director teatral, recibe por segunda vez -en 2001 o acadou con Footing- o galardón de teatro en lingua galega Rafael Dieste, que a Deputación da Coruña organiza desde 1991.
O premio, cunha dotación económica de 6.050 euros, consta da publicación da obra gañadora e da súa representación teatral. Neste senso, Pernas amosouse agradecido coa difusión que da arte teatral fai a Deputación. Sen embargo, reivindicou a condición do teatro coma literatura. "As obras teatrais teñen dous destinatarios: o espectador e o lector. Non podemos olvidar a importancia do teatro para leer porque senón, a metade da literatura universal iría ao lixo" indicou Pernas.

A obra Final de película representarase por once concellos da provincia da man da compañía teatral Ancora Produccións. O estreo terá lugar, o vindeiro 9 de marzo a partir das 20.30 horas, no Teatro Rosalía de Castro da Coruña para proseguir por Oleiros, Arteixo, Ribeira ou Ames.

Indignos

Obra: "Indignos", de la compañía catalana Amaranto. Representación: sábado, 18 de marzo de 2006, en el cierre del festival alternativo de teatro y danza de Vigo, 2006

 

Indignos es una performance, una instalación y un documental que se desarrolla en un mismo espacio transformado. La utilización de varios elementos como soporte, es la línea de trabajo de investigación que la compañía pretende desempeñar en este nuevo proyecto. Indignos es una exposición consciente y personal de los artistas sobre las medidas que no alcanzamos, la ignorancia que poseemos y las palabras que no entendemos...Un discurso digno de olvidar… partiendo de la oposición. Una oposición que es la base de la puesta en escena. Desde este asentamiento se polemiza sobre juicios para poner en evidencia la inoperancia de algunos valores sociales inmersos en los sistemas de convivencia vigentes yaceptados. Se cuestiona la idea mítica de dignidad, el molde estrecho al cual los valores sociales imperantes la someten. Es un itinerario por los barracones donde no faltarán ni el animal, ni la mujer enana, ni el hermafrodita... ni tampoco la vergüenza ajena, el sentimiento de culpa, la venta de carne humana y demás actos cotidianos...

Con Indignos la Cía, Amaranto se propone, como viene siendo habitual en sus proyectos, una nueva confrontación con el público, para compartir reflexiones con éste en el espacio y tiempo presente que el formato performance ofrece. Pretenden llevar a cabo este propósito apoyándose en un flujo de signos y pulsiones que vendrá dado desde la interacción en un mismo espacio de diferentes soportes expresivos: proyección de imágenes (fijas y en movimiento), acciones, música, sonidos, objetos y textos. El habitual uso de la tecnología en escena, viene dado por la búsqueda de un lenguaje acorde con las nuevas y desarrolladas capacidades perceptivas del individuo contemporáneo.